Especial Minuto Neuquén

Macri en el país del “Sí se puede”

De las intenciones a la realidad, de las palabras a los hechos.
viernes, 02 de marzo de 2018 · 13:13

OPINIÓN.- El discurso de Macri en el Congreso, parece haber dejado sabor a poco. La oratoria no es su punto fuerte y las frases hechas plagaron 40 minutos de un alegato a “seguir manteniendo la confianza”, no se sabe muy bien en qué.  

La falta de cifras hablan de cierta "negación de la realidad" y de la recreación de un "país ficticio", que no se condice con la situación cotidiana de sus habitantes.

La referencia a un "crecimiento invisible" fue el punto más flojo. Manifestar que algo aumenta pero no puede percibirse es un verdadero oxímoron. Allí empezaron algunas manifestaciones de voluntarismo, de deseo, pero muy vacías de contenido que plagaron de ironías las redes sociales.  

Nada dijo Macri de los sectores de la producción que la están pasando mal. Tampoco  habló de la industria, ni de cómo lograr la generación de nuevos puestos de trabajo. La ausencia de una autocrítica sobre la pérdida del poder adquisitivo de los argentinos, la carencia de una explicación convincente sobre el proceso inflacionario, decepcionó demasiado.

Pero también hubo pequeños aciertos, no hay que negarlo. El mostrarse como el primer Presidente que, a pesar de su no aprobación, habilita la apertura del debate sobre el aborto, sumó y mucho. En plena era en que las mujeres luchan por conquistar más igualdad social, la ampliación de la licencia por paternidad (actualmente es de sólo dos días) y la paridad salarial entre hombres y mujeres (datos del Indec dicen que hoy esa diferencia es de 30%), fueron dos propuestas tan inesperadas como aplaudidas.  

En este sentido, no sonó en el recinto la alusión reiterada de CFK al "todos y todas", pero lo que sí hizo Macri es enfatizar en temas concretos, consonantes con una propuesta genuina de un cambio en esos temas.

En cuanto al discurso en general, lo que se puede observar es que Macri suele utilizar ciertos lugares comunes, para lograr diferenciarse “de todo lo anterior”, pero con un tono pacificador.  No habla como líder superior ni establece una diferenciación entre un ellos y un nosotros, sino que se dirige siempre a un sujeto colectivo.

“No le tengamos miedo a la verdad, a lo que hay que temer es a la mentira, al ocultamiento, el no querer enfrentar la realidad que ya nos demostró el daño que nos puede generar”, expresó el jefe de Estado en un momento de su oratoria.

Es así como la herencia recibida ya no está presente directamente en sus palabras, pero el jefe de Estado hace continuas alusiones al gobierno pasado y al de Venezuela igualándolos para oponerlos a su política.  

La conclusión es que quedan muchas dudas…¿Podrá Macri pasar de la intención a la acción? .¿Las palabras se plasmarán en hechos que puedan reflejar que "el cambio" llega y se hace visible?.

Si el discurso se trató de una construcción meramente duranbarbista, como muchos acusan, o si fue un intento de subirse a la ola de los nuevos reclamos, al ritmo de lo que indican las encuestas, se develará en los próximos meses con el proceder político del Presidente y su ecléctico gabinete.  

Como es costumbre, los legisladores de Cambiemos cerraron la ceremonia con el rezo macrista: “Sí se puede”, mientras Macri sigue repitiendo una y otra vez, que "lo peor ya pasó"; lo que queda ahora es demostrarlo. Mucho tiempo no les queda y la tarea es titánica...

 

Elizabeth Andrea Potenzoni

Redacción especial Minuto Neuquén

 

 

 

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