8.000 KMs

Caminó de Venezuela hasta Argentina para estar en el parto de su hijo

El hombre contó que lo que ganaba en Venezuela casi no le alcanzaba para comer.
jueves, 10 de enero de 2019 · 12:06

ARGENTINA.- Cuando el amor es grande, la distancia no es impedimento. Esta historia lo demuestra. Hace algunos meses Fabiola y Reinaldo pasaban su vida juntos. Trabajaban en Venezuela ambos. Pero todo empeoró y lo que ganaban les alcanzaba para vivir sólo una semana. Para huir de las dificultades que atravesaban en su país, tuvieron que tomar diferentes rumbos. Pero al fin pudieron reencontrarse y van a tener un bebé.

Fabiola Navarro, de 24 años, y su familia no soportaron más la vida allí y decidieron buscar un nuevo destino, lejos de Caracas su tierra natal. Sus padres vendieron todo lo que tenían y así lograron comprar pasajes en micro con destino a Argentina, donde se reencontró con Reinaldo Perger, su novio.

Lo económico fue determinante.  "Los dos teníamos trabajo, pero las cosas empezaron a andar peor", recordó. Esas dificultades fueron las únicas que lograron separarlos. "Lo que ganábamos alcanzaba para comer una semana, siempre y cuando comiéramos puros vegetales, nada de carne", dijo.

La joven ya radicada en Argentina, comenzó a sentir algunos malestares. Los médicos le confirmaron que, en realidad, estaba embarazada. Ella relató al respecto: "No lo podía creer. Cuando le conté a Reinaldo se puso como loco. Quería venir y estar conmigo, pero era imposible reunir el dinero para el pasaje".

El joven no sabía que hacer hasta que decidió una aventura muy local. "Me voy para allá, no puedo más", le dijo, por lo que decidió hacer 8.000 kilómetros a pie. Entonces, comenzó la odisea. Con lo puesto emprendió el largo peregrinar, haciendo dedo, avanzando como podía, con los pies hinchados y quemado por el sol. Con un esguince de tobillo mal curado y una bolsa de deporte con ropa que perdería unas semanas después en el camino.

"Al ver la situación, decido venirme caminando desde Cúcuta (Colombia), donde me radiqué una semana estudiando por dónde me tenía que ir, cuáles eran los países que se me hacían más factibles", explicó.

"Me encontré muchos venezolanos y me junté con ellos, hay como cuatro o cinco refugios en toda Colombia por los que pasan 200 venezolanos al día", recordó el héroe sobre la primer parte de su viaje. Agradeció a quienes fueron solidarios con él y lo ayudaron en su viaje.

Según contó Ecuador y Bolivia fueron las partes más complicadas de su viaje. Allí fue cuando dudó en regresar a su Venezuela natal.

"Pero siempre había alguien que me decía que tenía un motivo para seguir adelante, que era mi hijo que me esperaba", afirmó con las lesiones que le dejó la odisea.

"Era horrible, no dormía pensando en dónde podía estar (...), tenía miedo a que le pasara algo, no sabíamos dónde lo podíamos buscar", dijo su novia ya contenta por tenerlo junto a ella.

La entrada en Argentina, el 24 de diciembre, le dio al chico un regalo de Navidad inesperado: una vecina de Salta (norte) que se había enterado de la historia le acogió en su casa, le dio comida y le ofreció un billete de autocar a la estación de Retiro, en Buenos Aires.

"No me lo creía cuando lo vi, lloraba, ¡al fin logró llegar! Me sentí feliz y emocionada", asegura Navarro, embarazada a punto de dar a luz.

La futura mamá sueña con estabilizarse junto a Perger, quien trabaja a tiempo parcial en un gimnasio a la espera de conseguir algo mejor.

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