"Lo único que pude hacer era...": Nahir Galarza y sus oscuros días de castigo en el calabozo

Trascendieron datos de cómo le aplicaron la sanción por haber actualizado su perfil de Facebook y sacarse fotos en la cárcel.
miércoles, 2 de octubre de 2019 · 08:53

ARGENTINA.- Por sacarse fotos en la Unidad Penal Número 6 de Paraná, Entre Ríos, donde purga condena y difundirlas en las redes sociales, Nahir Galarza fue sancionada y ahora se conoció como vivió esos momentos de castigo durante los cinco días que duró su estadía en el calabozo. En realidad le habían aplicado 10 días pero su abogado consiguió esa reducción. 

A la condenada por el  crimen de Fernando Pastorizzo le aplicaron una aleccionadora pena: No podía escuchar música ni leer libros, obviamente Galarza tenía prohibido terminantemente el uso del celular y estaba totalmente incomunicada.

Con respecto a su vivencia,  Nahir le habría contado a su compañera: ”La pasé mal, pero no me quedó otra que soportar ese encierro, de un lugar muy chiquito, oscuro, que abrían dos veces por día. Fue un día que duró cinco días. A diferencia de la celda, donde me entretengo o hablo con mis compañeras, en el calabozo sólo tuve tiempo para pensar, me costó dormir y ni soñé”. Hasta fue rumoreado que el primer día la tuvieron sin proporcionarle comida. Un allegado, en declaraciones al sitio Infobae,  consideró que existe contra la rubia cierta animosidad porque todo lo que ella hace trasciende en los medios. 

Lo cierto es que ahora, Nahir Galarza volvió a la normalidad: Pasa horas escribiendo ya que asiste a un taller de poesía y lee mucho  en la celda común, sobre todo sobre numerología y astrología. Dos de sus libros favorito son La interpretación de los sueños, de Sigmund Freud y El hombre y sus símbolos, de Carl Jung. Estudiaba Derecho, pero ahora la Psicología le apasiona.

Nuevamente Nahir volvió a tener la compañía de Soledad Yanina Lescano, a quien define como “hermana de otra vida”. Como Minuto Neuquén informó, se trata de la joven con quien aparece en las imágenes, acusada de encubrir el asesinato de su hijastra de dos años. 

La condenada a perpetua por el asesinato de su novio, junto a su compañera de sufrimiento, volvió a su vida normal, siempre en la cárcel, pero lejos de aquel calabozo frío y sombrío, donde se encontraba con sus fantasmas y culpas.

“Pido perdón, no voy a volver a cometer ese error“, repite Nahir Galarza una y otra vez, quien seguramente volverá a ser noticia. (Redacción especial Minuto Neuquén)