La polarización de principio a fin en el debate ¿Cómo fue el detrás de escena?

Trapitos al sol, chicanas, risas, cánticos y muchas quejas ¡Pasó de todo!
lunes, 21 de octubre de 2019 · 09:00

Finalmente, los seis candidatos presidenciales que se enfrentarán en las urnas el próximo domingo para conocer con qué modelo de país se quedarán los argentinos pensando en un futuro, protagonizaron una noche de debate a pura tensión en el que la polarización extrema se adueñó de la escena detrás y delante de cámara de principio a fin.

La actitud de confrontación que tomó Mauricio Macri fue muy notable entre las chicanas y los reclamos que le hizo a Alberto Fernández, con quien se llevó casi toda la atención del debate presidencial teniendo en cuenta que son quienes encabezan la odiosa grieta durante este año electoral. Entonces, mientras desde Juntos por el Cambio esperaban ir al choque, el Frente de Todos se limitó a pegarle al macrismo con los datos duros del conflicto económico que azota a la Argentina.

Sin embargo, en el medio de todo ese clima pesado que se respiró entre los atriles de los postulantes a presidente durante lo que fue el segundo round del debate presidencial 2019, también hubo un momento para las risas, sobre todo cuando José Luis Espert bromeó con Macri y Fernández diciéndoles que deberías “abrazarse”.

Pero, hubo varias particularidades en el mano a mano de los competidores electorales durante la noche del domingo en la Facultad de Derecho de la UBA, incluso en bambalinas, como una voz en off pidiendo orden, un inflable de la gran ausente de la noche (la candidata a vice Cristina Kirchner) vestida como presidiaria y saludos amables entre rivales que en público se muestran hostiles.

El orden de la sala en la UBA fue todo un tema, a cada rato se escuchaba una voz pidiendo a los presentes que "tomen asiento por favor” y remarcando a la gente parada que se trataba de “una transmisión muy importante", en los cortes del debate presidencial.

Los cortes en la transmisión televisiva también eran aprovechados por personal de limpieza que se dedicaba a lustrar los atriles en los que los candidatos hicieron sus descargos y en los que, tal como en el primer debate, solo se les permitió poseer hojas y una lapicera.

Otro detalle fue la presencia de las mujeres de los candidatos en primera fila. La primera dama Juliana Awada siguió con atención las intervenciones del padre de Antonia en el debate, sentada en junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, y el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba. Detrás se encontraba sentada la pareja de Alberto Fernández, Fabiola Yáñez, con un vestido blanco corto, acompañada por Santiago Cafiero y Juan Courel, ex secretario de Comunicación Pública del ex gobernador bonaerense Daniel Scioli.

En las redes sociales también hubo espacio para cruces en el marco de la discusión entre aspirantes a la Casa Rosada, esta vez, lo protagonizaron José Luis Espert contra Juan Grabois en el que se tiraron con los cortes de calles por parte de los piqueteros y denuncias públicas de amenazas.

Aun así, lo más llamativo del segundo debate fue que, si bien CFK pegó nuevamente el faltazo, el macrismo se atrevió a ponerla en escena con un inflable en la que aparecía vestida como presidiaria, que militantes de Juntos por el Cambio instalaron en las puertas de la Facultad de Derecho.