Derrota y temor, los aires que respira el macrismo en la Casa Rosada en la recta final

El Gobierno se mantiene expectante a los resultados del próximo domingo y, al paso que va, ve difícil remontar en octubre su continuación en el poder.
miércoles, 7 de agosto de 2019 · 09:06

Con el fin de no levantar la perdiz, los dirigentes de Juntos por el Cambio se muestran optimista frente a las cámaras de cara a las PASO, pero lo cierto es que el temor y la derrota son los aires que se respiran en la Casa Rosada desde que se empezaron a dar a conocer los resultados de las encuestas en medio de la campaña electoral, en los que se ve a un Mauricio Macri debilitado y anclando la candidatura para la reelección de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, uno de los distritos claves en términos de votación.

El nerviosismo que provocó la competencia del Frente de Todos con Cristina Kirchner como postulante a la vicepresidencia, y con ello la posibilidad de poder manejar el Congreso nacional, el presidente Mauricio Macri se mostró casi desesperado convocando a los argentinos a anticipar su voto en las redes sociales y le rogó a Dios que lo “ilumine” en los comicios apelando a la emoción de los electores. En esa misma sintonía, Vidal también se mandó su parte, aunque le fue peor, ya que en el afán de marca la polarización con el kirchnerismo terminó haciendo una comparación de gestiones que le jugó en contra y fue altamente repudiada por la gente tras meter la tragedia de Once en la campaña.

La inquietud del macrismo comenzó a sentirse más en la cuenta regresiva al conocer la última radiografía electoral que recibió de la mano de una consultora que trabaja para el Gobierno mismo y que deja al líder del PRO cuatro puntos más abajo que Alberto Fernández. Esto quiere decir que, el compañero de Cristina tiene altas posibilidades de romper la barrera del 40% de puntos e imponerse en primera vuelta.

Muchos son los que extienden ese umbral hasta una derrota por 5 puntos, en las PASO, como una diferencia que puede ser remontada en octubre. Además, ese sondeo pone a Macri como perdedor -por casi nueve puntos- en la provincia de Buenos Aires y pese a que Vidal habría acortado distancias con Axel Kicillof, todavía no le alcanza para proyectar una victoria contundente.

Lo cierto es que al Gobierno no le queda otra que esperar hasta conocer el escrutinio del domingo, esos resultados serán los que verdaderamente marquen cuán competitivos quedarían Macri y Vidal en las generales de octubre.