Majdalani llegó a los tribunales federales de Lomas por la causa de espionaje ilegal

La exsubdirectora será indagada.
lunes, 13 de julio de 2020 · 11:09

La exnúmero dos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el Gobierno de Cambiemos, Silvia Majdalani, llegó a los tribunales federales de Lomas de Zamora para su indagatoria por el presunto espionaje ilegal durante el mandato macrista.

Particularmente, a Majdalani le preguntarán por un supuesto espionaje al Instituto Patria y a la casa de la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, durante el 2018. El juez federal Juan Pablo Augé la llamó a ella y al exdirector de la AFI, Gustavo Arribas.

El magistrado señaló que tanto Arribas como Majdalani habrían sido responsables en el espionaje ilegal realizado por algunos exagentes de Inteligencia, entre ellos, Alan Ruiz, quien ya se encuentra procesado.

De acuerdo a lo resuelto por Augé, los espías recopilaron datos, realizaron informes sobre algunas personas “por el solo hecho de su pertenencia político partidario, social, sindical y/o cultural”. En ese sentido, la exsubdirectora tendría un “vínculo directo” con Ruiz.

El señalamiento es que Majdalani firmó una nota desde la agencia de Inteligencia y hacia la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Control y Actividades de Inteligencia del Congreso, y negaron rotundamente la existencia de un espionaje ilegal.

En ese sentido, según afirmó el juez, la exfuncionaria debiera haber tenido “conocimiento actualizado y periódico sobre los avances de esos espionajes ilegales nutridos de los resultados de las vigilancias y observaciones”.

El pasado viernes declaró sobre esta misma investigación el último jefe operacional de Contrainteligencia en el mandato de Mauricio Macri, Martín Coste. En el Congreso, Coste había asegurado que “el director general de Operaciones era la subdirectora”.

Asimismo, resaltó que los espías que se sumaban a las filas de la AFI en el gobierno anterior “venían de personal político-partidario” y que, en caso de haber algún reclamo, había que “hablarlo con el Señor Cinco o la Señora Ocho”.