ECONOMÍA

Cómo repartirá el Gobierno los fondos de obras públicas a cada provincia

El Gobierno elabora la repartición de la financiación de obras públicas luego del rechazo al Presupuesto 2022. Hay preocupación en provincias opositoras.
domingo, 2 de enero de 2022 · 22:49

La repartición de los fondos de obras públicas había quedado en suspenso luego del rechazo al Presupuesto 2022, por lo que el Gobierno trabaja contrarreloj para adecuar y corregir los costos.

La administración nacional busca delinear algunos puntos que quedaron obsoletos, como el crédito para las elecciones. A su vez, desde las provincias opositoras temen que el Gobierno “no los tenga en cuenta” en el reparto.

La promesa que les llegó a los gobernadores oficialistas es que las obras se van a iniciar. Fuente: (Instagram).

Hace dos semanas, el Gobierno hizo reuniones para reunir información sobre las necesidades de las provincias, los fondos disponibles del Tesoro Nacional y la intervención de los principales ministerios en el esquema para impulsar las obras.

Para el oficialismo, el rechazo del Presupuesto 2022 en la Cámara de Diputados fue con cierta intencionalidad política y para demostrar todo el poder que la oposición consiguió tras las elecciones legislativas de noviembre de 2021.

El jefe de Gabinete, Juan Manzur, aseguró que escucha a todos los gobernadores. Fuente: (Facebook).

 

La cautela de las provincias opositoras ante la futura decisión del Gobierno

Córdoba, Mendoza, Jujuy, Corrientes y la Ciudad de Buenos Aires temen una exclusión en el momento en que se repartan los fondos por parte del Gobierno luego de la no sanción de la ley económica en el Congreso.

Horacio Rodríguez Larreta tuvo un enfrentamiento con el Gobierno por la quita de coparticipación. Fuente: (Twitter).

Los bloques opositores y aliados habían señalado como argumento que el proyecto del Poder Ejecutivo era inverosímil en sus metas y proyecciones de inflación, déficit fiscal y actividad económica, entre otros indicadores, y por eso votaron en contra.

La necesidad de tener certezas sobre el futuro de las obras en las provincias se transformó en la principal preocupación de los gobernadores apenas después de que fuera rechazado el Presupuesto, en el año previo a las elecciones presidenciales.