Neuquén

Impiden a Neuquén asociarse con Shell para buscar gas no convencional

El Gobierno le prohibió asociarse con la provincia de Neuquén para llevar adelante una inversión inicial de US$40 millones para producir gas no convencional, un recurso estratégico a nivel internacional.
lunes, 23 de mayo de 2011 · 00:00
En línea con la receta que en círculos empresarios denominan como capitalismo de amigos, el Gobierno frenó una asociación entre la petrolera Shell una de las tres más grandes firmas de la actividad a nivel mundial y enemiga declarada del kirchnerismo y la provincia de Neuquén, gobernada por Jorge Sapag, que tenía por objetivo llevar adelante una inversión inicial estimada en u$s 40 millones para producir gas no convencional. De ser exitosos los primeros trabajos, hubiese derivado en ingentes desembolsos.

Así lo confirmaron a El Cronista fuentes oficiales en estricta reserva. Nos comunicaron que no se podía hacer ningún acuerdo con Shell porque no es una empresa amiga, resumieron. Y especularon con que el argumento oficial será que otra empresa hará una oferta mejor.
Enarsa, la empresa estatal de energía, es el tercer eslabón de la historia. La firma conducida por Exequiel Espinoza conformó una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con Gas & Petróleo del Neuquén (GYP), la compañía provincial, que realizó exploraciones y descubrimientos de petróleo en el área Aguada del Chañar.

La filial local de Shell, a cargo de Juan José Aranguren es una compañía con más de un siglo en el país, pero principalmente dedicada a la refinación de crudo para la producción de combustibles.

En enero, sin embargo, Shale Oil, una compañía del grupo, se interesó por una porción remanente de la locación que comparten Enarsa y la firma provincial. Según las charlas previas con la gobernación de Sapag esgrimió la intención de realizar al menos cuatro pozos exploratorios cada uno cuesta cerca de u$s 10 millones para determinar si en la zona existen reservas de gas no convencional (tight gas en la jerga técnica).

Desde la firma estatal, por orden del Ministerio de Planificación, a cargo de Julio de Vido, le informaron a Sapag, de buen vínculo con Cristina Fernández, que no querían como vecina a la firma de origen angloholandesa. “En el Ministerio le sacaron la bolilla negra, aseguró un funcionario.

Tras el desaire, Shell apuntó sus cañones hacia Medanito, una petrolera pequeña con áreas en explotación en Neuquén y ávida por recibir socios con fondos frescos para destinar a inversiones, según confirmaron fuentes al tanto de las conversaciones. En las empresas prefirieron no hacer comentarios.

En despachos oficiales advirtieron que es posible que el Gobierno intente abortar también ese intento de la firma transnacional.

Las diferencias entre el kirchnerismo y Shell tienen una fecha de inicio precisa: el jueves 11 de marzo de 2005, cuando el ex presidente Néstor Kirchner convocó a un boicot contra el aumento de precios que la empresa había aplicado el día anterior.

Más tarde se sucedieron una multiplicidad de causas penales iniciadas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, contra Aranguren.

El tight gas es un recurso estratégico a nivel internacional. Se trata de un hidrocarburo que se explota de una forma novedosa y revolucionó a la industria petrolera, en especial en Estados Unidos. Según el Departamento de Energía americano, la Argentina tendría 774 TCF (trillones de pies cúbicos) de gas no convencional, que multiplican en más de 50 veces a sus reservas actuales. Y el epicentro de esa abundancia sería Neuquén.

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