Neuquén

"La Escuelita II": Declaró el "Nano" Balbo en la ronda inicial de testigos

El duro testimonio del maestro torturado en el año 1976 en el centro de detención clandestino. Apuntó duramente contra Raúl Guglielminetti.
miércoles, 18 de abril de 2012 · 00:00
Orlando "Nano" Balbo, primer testigo del juicio a represores conocido como "Escuelita II" de Neuquén, señaló al ex agente civil de inteligencia, Raúl Guglielminetti como responsable del grupo de tareas que lo secuestró y torturó el 24 de marzo de 1976.

Durante más de cuatro horas, Balbo dio testimonio en la causa en la que además de Guglielminetti, están acusados de graves violaciones a los derechos humanos otros 23 ex miembros del ejército, fuerzas de seguridad nacionales y de la policía de Río Negro.

Al comenzar su declaración recordó que fue docente muchos años y que "no podía dejar de asociarlo como una coincidencia macabra con este juicio que se conoce como Escuelita II -en alusión al Centro Clandestino de Detención que funcionó en el batallón militar de Neuquén y que "antes había sido un matadero de animales".

Señaló claramente al ex agente de inteligencia, Raúl Guglielminetti -ausente en la audiencia- como el responsable de su secuestro y quien daba las órdenes en los operativos y en las sesiones de tortura a las que fue sometido. "Me detuvieron el 24 de marzo de 1976 a las 9 de la mañana en una casa ubicada en calle Belgrano y Salta de Neuquén", recordó.

"Estaban todos vestidos de civil, con armas largas y cuando rompieron la puerta al primero que vi fui a Guglieminetti. El daba las órdenes. Me metieron en un auto cabeza abajo y me llevaron a la delegación de la Policía Federal en Neuquén", dijo.

Explicó que "lo llevaron a una sala, lo esposaron con la manos atrás en una silla y allí empezó la tortura". "Fue Guglielminetti el que con sus palmas de las manos abiertas me golpeaba en los oídos. Me causaba mucho dolor, aturdimiento y que perdiera el equilibrio", afirmó. También le aplicaron picana eléctrica en los oídos y en otras partes del cuerpo lo que le generó la pérdida casi total de su sistema auditivo.

Precisó que "Guglielminetti daba las órdenes. A veces no decía nada, levantaba o bajaba la mano para que me apliquen la picana. Tenía una mirada penetrante y prácticamente daba órdenes con la mirada". Durante su testimonio dijo que "no fue fácil vivir con esto" y aseguró que "sentía la necesidad todos estos años de contar a la sociedad a través de la justicia lo que había pasado como un legado para que no pase nunca más".

Debido a sus problemas auditivos, las preguntas del Tribunal y de los abogados de parte fueron transcriptas en una pantalla para que pudiera leerlas. Balbo permaneció detenido en la Unidad 9 de Neuquén, en la cárcel de Rawson y en Caseros en Buenos Aires hasta que pudo optar por irse del país hacia Italia.

A partir de hoy las audiencias se realizan en un amplio salón acondicionado para el juicio perteneciente a la mutual de la Universidad Nacional del Comahue.



Télam

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