Neuquén

En La Angostura, las cenizas son cosa del pasado

La Unidad Ejecutora para la Remediación y Limpieza de la localidad finalizó las tareas de remoción y traslado de más de un millón y medio de metros cúbicos de arena y ceniza volcánicas del casco céntrico y de los 28 barrios de la villa.
miércoles, 2 de mayo de 2012 · 00:00

La Unidad Ejecutora para la Remediación y Limpieza de Villa La Angostura concluyó el pasado fin de semana la tarea de remoción de arena y ceniza volcánicas del casco urbano de la localidad, afectada en junio de 2011 por la erupción del complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle. En el término de ocho meses de iniciada la labor, las cuadrillas manuales y las maquinarias retiraron más de un millón y medio de metros cúbicos de arena del centro de la villa y de los 28 barrios que la integran.

El director provincial técnico de la Unidad Ejecutora de Remediación de Villa La Angostura, Mauro Millán, aclaró hoy durante una entrevista que “la unidad no se desarticula y continuará ejecutando distintos trabajos como el mantenimiento de calles céntricas y la limpieza y dragado de arroyos y lagunas”; al tiempo que se mostró “muy satisfecho” por la tarea realizada en ocho meses, “puesto que cuando comenzamos –dijo- realmente pensábamos que nos llevaría un año y medio o quizá dos limpiar toda la ceniza y la arena de la villa”.  

La Unidad Ejecutora fue creada por el gobierno provincial en junio de 2011 a partir de la decisión del gobernador Jorge Sapag de conformar una unidad operativa abocada específicamente a la remediación del casco urbano y suburbano de la villa cordillerana. Se le asignaron en ese momento 21 millones de pesos durante seis meses para la mencionada tarea.

En julio la unidad tomó forma y se hizo cargo de la continuidad del trabajo de remediación iniciado casi inmediatamente de la erupción volcánica por distintos organismos provinciales, nacionales, municipales, voluntarios y pobladores. Su coordinador fue Gustavo Nagel, por entonces subsecretario de Servicios Públicos bajo la órbita de la secretaría de Recursos Naturales y Servicios Públicos, a cargo en ese momento de Guillermo Coco, hoy ministro de Energía, Ambiente y Servicios Públicos de la provincia.

Al ser consultado sobre las causas que determinaron esta rápida respuesta, Millán señaló que “se dieron varios factores” entre los que destacó “la seriedad y responsabilidad de las empresas contratistas de las maquinarias que se utilizaron; la tarea conjunta y coordinada entre distintos organismos e instituciones; el trabajo incansable de los agentes públicos y técnicos designados por el Estado provincial; el compromiso de la comunidad; el trazado de una logística adecuada, esto es, la división de toda la villa y zonas aledañas en diez sectores de limpieza y extracción de material volcánico, estrategia de organización que se respetó hasta el último instante”.

Mauro Millán recordó que “el millón y medio de metros cúbicos de arena retirado de Villa La Angostura se depositó –en una primera instancia- a la vera del lago Espejo. A posteriori, el material comenzó a depositarse en el sitio de acopio definitivo habilitado por Parques Nacionales en cercanías de la laguna Ceferino. Se trató –indicó- de la ex cantera de ripio y arena de la empresa Conevial y para esto se desvió el curso del río Bonito, a la altura de puerto Manzano y así se obtuvo un sector para la ubicación final de la ceniza”.

Otras tareas ejecutadas por la unidad en este período fueron “el dragado de la laguna Calafate, con lo cual se consiguió disminuir 40 centímetros el nivel del agua y así controlar el riesgo de desbordes que amenazaba a varias familias asentadas en el área lindante”; y también “se completó el plan de remediación y limpieza de los edificios públicos, de Policía, escuelas y calles del ejido urbano, no sólo de Villa La Angostura sino también de Villa Traful y la isla Victoria, ubicada esta última en el lago Nahuel Huapi, bajo jurisdicción del Consejo Provincial de Educación de Neuquén”, afirmó el funcionario.

Y agregó que además “se arreglaron, enripiaron y regaron las calles de La Angostura, especialmente, en la época de verano cuando la sequía y el viento levantaban la ceniza depositada en el suelo y afectaban la visibilidad de la población”.

Por último, el res

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