Alto orgullo

Es neuquino y es el comandante de vuelo más joven del país

Vuela desde El Palomar al resto del país. Tiene 26 años y una carrera brillante.
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lunes, 11 de febrero de 2019 · 11:18

NEUQUÉN.- Desde chico el aire y los vuelos fueron su pasión. Y es así como Manuel Ruiz Díaz contó como sus padres tomaron trabajos extra para pagar sus clases de vuelo y con tal de que él concretara los cursos necesarios para lograr alcanzar su sueño de ser piloto, invirtieron la totalidad de sus ahorros.

El joven, de tan sólo 26 años, es el comandante de vuelo más joven del país y ahora el orgullo de toda una provincia que lo cobijó y que lo vio crecer y desarrollarse.

Manuel relató al respecto: “La primera vez que volé fue a los 5 o 6 años, volviendo con mi papá de Buenos Aires; me acuerdo que le pregunté cuánto tardaba un avión en caerse”. Una respuesta muy calma y reflexiva de su padre logró eliminar el miedo que tenía y, desde entonces, el vínculo del niño con los aviones se basó exclusivamente en el disfrute.

Una aeronave de madera, del tamaño de una cama, fue su primer contacto con el mundo de la aviación. Se la construyó su papá para que jugara con ella. Y desde allí no paró con tal de lograr su objetivo. 

Fueron pasando los años y tras terminar su paso por el colegio Don Bosco, el adolescente viajaba a Allen para cumplir las 40 horas de vuelo que le permitirían rendir los exámenes de la ANAC y convertirse en piloto privado.

Luego tuvo su primer trabajo en Bariloche para trasladar paracaidistas. Con un curso teórico de un año y 200 horas de vuelo, ya desarrolló otros trabajos como fumigador y regresó al aeroclub para ser instructor de alumnos que tenían cuatro veces más en edad.

Luego se fue al sur argentino para ser copiloto de vuelos sanitarios y, en pocos meses, se convirtió en comandante de aviones a turbina con capacidad para 20 pasajeros. La gran consagración de su anhelo la tuvo dos años después, con 900 horas de vuelo, cuando ingresó como primer oficial a una de las empresas más reconocidas de Sudamérica, que también opera en Neuquén.

Pero Manuel quería más: Se cambió de trabajo. Se fue a una aerolínea nueva, donde era necesaria la gente con hambre de gloria, y tras seis meses de trabajo y más de 4 mil horas de vuelo, se convirtió en el comandante más joven de Argentina.

Así con su sueño cumplido, Manuel confiesa que su mayor felicidad está en subirse arriba de un avión. “Antes que salir o hacer deporte, prefiero estar volando”, dice el joven, confirmando que las ganas y la adrenalina son su motor diario de superación. Un verdadero ejemplo, una historia a destacar... (Redacción especial Minuto Neuquén)

 

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