"Caja negra sin control": Nueva alerta sobre la estación china en Neuquén

La agencia internacional Reuters en un informe reveló la falta de supervisión de las autoridades argentinas.
Por 
sábado, 02 de febrero de 2019 · 10:30

NEUQUÉN.- Un nuevo misterio salpica a la estación espacial china emplazada en Neuquén, ubicada a 40 minutos de automóvil de Las Lajas.  Las suspicacias siguen ya que un  informe periodístico de la agencia Reuters, aseguran que se trata de una "caja negra" sin control.

El objetivo declarado de la estación es la observación y exploración espacial pacífica, pero la supervisión por parte del Estado argentino no existiría, según lo que señala el estudio basado en cientos de documentos revisados por especialistas en derecho internacional.

Visitas son sólo con cita previa. El centro de visitantes era uno de los sectores más relevantes. Cuando se proyectó, su propósito era explicar la función de su poderosa antena de 16 pisos. El centro ahora está construido detrás de una cerca de alambre de púas de 2,5 metros de alto que rodea todo el predio de la base espacial. Sólo se puede ingresar con una planificada concertación. 

Personal exclusivamente chino y extremo hermetismo. Treinta empleados chinos trabajan y viven en el lugar, que no emplea a locales, según expresó la intendenta de Las Lajas, María Espinosa, que añadió que la estación ha sido buena para la economía local. 

Dudas. Docenas de vecinos, funcionarios estadounidenses, especialistas en satélites y astronomía, funcionarios argentinos actuales y anteriores, y expertos legales consultados por Reuters, manifestaron su preocupación por los verdaderos fines. 

Pese a la misión declarada, según la ex ministra de Relaciones Exteriores del presidente Mauricio Macri, Susana Malcorra, el Estado argentino no supervisa las operaciones de la estación.

En 2016, Malcorra revisó el acuerdo de la estación espacial de China para incluir una estipulación de que sería sólo para uso civil. Ese entendimiento obliga al país asiático a informar sus actividades en dicho predio, pero no proporciona ningún mecanismo de cumplimiento para que las autoridades garanticen que no se está usando con fines militares, dijeron los expertos en derecho internacional. 

"No había forma de que pudiéramos hacerlo después del nivel de reconocimiento que este acuerdo tuvo por nuestra parte. Esto fue reconocido, aceptado y aprobado por el Congreso", dijo Malcorra.

"Hubiera escrito el acuerdo de otra manera", agregó. "Tendría cláusulas que articulan el acceso a la supervisión"

Pese a que fue especificado en el contrato el uso pacífico de la estación, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) advirtió que el acuerdo entre los dos países manifestó su compromiso con esa finalidad. "Realmente no importa lo que dice en el contrato o en el acuerdo", dijo Juan Uriburu, un abogado argentino que trabajó en dos grandes sociedades conjuntas de Argentina y China. "¿Cómo te asegurás de que cumplan con las reglas?".

"Diría que, dado que uno de los actores involucrados en los acuerdos informa directamente al ejército chino, es al menos intrigante ver que el Gobierno argentino no abordó este tema con mayor especificidad", dijo.

Sumado a ello, también expertos de radioastronomía dijeron que los chinos podrían ocultar fácilmente los datos ilícitos en estas transmisiones o agregar canales encriptados a las frecuencias acordadas con Argentina.

En ese sentido, el director del Observatorio Nacional de Radioastronomía de Estados Unidos, Tony Beasley, dijo que "la estación podría, en teoría, escuchar los satélites de otros gobiernos y recoger datos confidenciales". 

Acuerdos similares. Con el argumento de que el acuerdo con China no es diferente del firmado con la Agencia Espacial Europea (ESA), que construyó una estación en una provincia vecina, los funcionarios argentinos han defendido la estación china. Pero los especialistas en derecho que revisaron los documentos, dijeron que se vislumbra claramente una diferencia relevante: la ESA es una agencia civil, mientras que el CLTC reporta a los mandos militares chinos.

Quién vio la base por dentro. Una fuente del Gobierno neuquino brindó una lista de periodistas locales que habían recorrido las instalaciones. Un número de ellos parecía haber visitado la estación un solo día, en febrero de 2017, 14 meses antes de que se pusiera en operaciones, según mostró una revisión de sus historias y publicaciones en redes sociales.

También estuvieron en ella, algunos vecinos de la zona. Por ejemplo, el residente Matías Uran, de 24 años, dijo que su hermana estaba entre un grupo de estudiantes que la visitaron el año pasado. Vieron un comedor y una sala de juegos.

Pero uno de los casos que fueron llamativos es el de Alberto Hugo Amarilla, de 60 años, quien dirige un pequeño hotel en Las Lajas. El hombre recordó una cena a la que asistió poco después de que se haya iniciado la edificación en dicha área. Allí, dijo, un funcionario chino que estaba en la ciudad para visitar el sitio, lo recibió con entusiasmo. Sus compañeros invitados a la cena le dijeron que este hombre se había enterado de que Amarilla era un oficial retirado del Ejército. El entusiasmado funcionario, le dijeron, era un general chino.

** Redacción Minuto Neuquén basada en el reporte de la agencia Reuters que fue elaborado por Dave Sherwood en Santiago, Matt Spetalnick, Mark Hosenball y Phil Stewart en Washington, Joey Roulette en Orlando y Michael Martina en Pekín. Fue editado en español por Nicolás Misculin

Leer notas relacionadas: 

Revelan algunos enigmas de la estación china en Neuquén

Base espacial neuquina: ¿Cruce diplomático entre China y EE. UU.?

Comentarios

Cargando más noticias
Cargar mas noticias

Otras Noticias