Las extorsiones de la Uocra

Mafia y aprietes a empresas, así se maneja la Uocra.
domingo, 23 de junio de 2019 · 12:12

Estos “empleados “son pagados ya que les da cierta certeza a los empresarios de que van a estar “tranquilos y funcionando”; de lo contrario, devendrán aprietes armados y piquetes. De ahí la expresión “plata o plomo”.

La guerra interna hoy viene de  dos facciones: la de Juan Carlos Levi y la de Juan Franco Acsama. El enfrentamiento que expuso la guerra interna ocurrió a principios de mes en el local que EDVSA tiene en el yacimiento Sierras Blancas, que opera la empresa Shell. Llegaron en camionetas todo terreno 15 hombres armados que abrieron fuego contra un delegado del gremio de la facción opuesta. En esa batalla por el territorio terminó herido y hospitalizado el delegado violentado.

También el día de ayer balearon a otro obrero de la Uocra en Centenario cuando regresaba con su esposa.

La Uocra se maneja de manera mafiosa, ya en 2016 habían caído dos delegados en el momento en que le cobraban una coima a un empresario mendocino que desmontaba una estación de servicio. El mismo año, la propia jefatura de Policía investigó tras un enfrentamiento entre las facciones de la Uocra y revelaron que había una patota integrada por policías que hacía trabajos sucios para el grupo de Juan Carlos Levi.

Algunos empresarios se animaron a contar las andanzas de la Uocra, después de la detención de Levi, pero con absoluta reserva.

“Hay un grupo de cuatro empresas que han tenido que contratar entre tres y cuatro personas de estas facciones a las que les pagan sueldos de 60 lucas pero no van a trabajar, como mucho van una vez al mes para ver que esté todo en orden”, confió una de las fuentes.

Estas personas que cobran sin trabajar pertenecen al órgano de cada partido. Es decir, son mano de obra disponible, cualquier día y a cualquier hora, para ir a realizar piquetes o aprietes.

El accionar de estos grupos es violento, que hasta “le cobran vuelto al transporte del personal. Ellos hacen entrar a la empresa de transporte y le cobran un peaje de unos 30 mil pesos mensuales”, contó otra fuente.

Así se hacen poderosos dentro del gremio. “La cosa es que siempre van por más. Por ahí los ves una temporada ‘tranquilos’, pero al tiempo vuelven y piden incorporar más gente en la misma empresa o en otras. Es algo de nunca acabar. Por eso no es alocado lo que dijo uno de los disertantes en el coloquio de IDEA sobre militarizar la zona”, concluyó la fuente.

La Policía inició una investigación después de un enfrentamiento entre las facciones de la Uocra, a 13 kilómetros de Añelo un 17 de agosto de 2016,  dejó en evidencia que había una patota formada por cuatro efectivos de la fuerza y un exonerado que trabajaba para uno de los grupos del gremio. La investigación determino que un subinspector de la Policía exonerado en 2015 había reclutado a cuatro policías en actividad, entre ellos un subcomisario y tres oficiales que tenían entre 8 y 10 años de servicio.

La llamada patota policial hacía “aprietes a empresarios para que tomaran trabajadores de la Uocra, cobros ilegales bajo amenazas y tareas de inteligencia a la facción rival”, explicó.

 

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