Plaza Huincul

Volvió una importante actividad para los chicos en Plaza Huincul

Se restablecieron las sesiones de equinoterapia en Plaza Huincul, en el predio del Vivero Municipal.
domingo, 7 de noviembre de 2021 · 10:09

Tras la suspensión obligatoria de las actividades por la pandemia, este mes volvieron a tener lugar las sesiones de equinoterapia en Plaza Huincul y la alegría de grandes y chicos se apoderó del predio del Vivero Municipal. Actualmente, son 31 niños y adolescentes quienes forman parte del proyecto.

El predio esta situado en la zona de chacras y en inmediaciones del Vivero Municipal de la cuidad de Plaza Huincul, sus encargadas son Daniela Campos, Marita Ruiz y Rita Almendra, quienes reciben a los niños y adolescentes para realizar la terapia con los caballos.

"Les ayuda mucho a los chicos, los relaja, es algo que esperaron tanto porque por la pandemia, casi dos años no vinieron", afirmó una de las encargadas.

Las sesiones dependen de la Subsecretaría de Producción y Agricultura Familiar del Municipio de Plaza Huincul. Una de las representantes del lugar comentó que hace cinco años recibieron una capacitación por parte de la Municipalidad y comenzaron con las actividades, que este mes se reactivaron ante la baja de casos de COVID 19 y el avance de la vacunación.

Desde el grupo de padres y madres insistieron para que se retomen las actividades, a la cual asisten los niños con tres asistentes. Una vez que el menor concurre comienza su rutina con un paseo, que ellos mismos bautizaron como “el bosque”, que incluye “un túnel y una montaña”. Luego, realizan un recreo donde juegan, siempre desde el caballo.

En el predio hay solo un caballo, es por ello que hay una decena de chicos en lista de espera. 

Además, como parte de la actividad, se encargan de cepillar al animal y al finalizar se retiran con abrazos y agradecimientos hacia “Lobito”, el caballo que colabora con los niños y adolescentes en la terapia. Aunque, los más audaces también le dan de comer y le sirven agua, como parte del proceso terapéutico.

“El beneficio para el niño con condición autista, por ejemplo, es que no puede dormir durante varios días y cuando le toca hacer la terapia llega a su casa y se duerme”, explicó una de las encargadas del predio de la localidad neuquina. Es que la mayoría de los menores y adolescentes que acuden a equinoterapia tienen una condición motora o mental que se beneficia con las actividades.

 

Testimonio de una madre

Verónica es la mamá de Ulises, un pequeño de 7 años que comenzó sus sesiones cuando tenía 4 años bajo un cuadro de displasia bronquiopulmonar. “Fue un bebé prematuro y estuvo mucho tiempo en terapia intensiva. Entonces se asustaba mucho, gritaba por los carteles grandes, las figuras, los murales, los ruidos que escuchaba en la terapia”, comentó su mamá.

Desde las autoridades del predio aseguraron que necesitan un cobertizo que permita el guardado de los elementos o bien, para quedarse si hay mal tiempo, ya que ante vientos o lluvias las actividades se suspenden.

Tras un año de equinoterapia Ulises aumentó su capacidad pulmonar, se le fue el miedo y ahora puede pasar frente a los murales sin necesidad de cambiar de vereda. Verónica recordó que al principio “empezó cepillando al caballo y se subía conmigo. Después de un tiempo, yo iba abajo y al cabo de seis meses iba solo con las chicas y yo esperaba acá”.

“Fue muy lindo volver después de la pandemia. Me preguntaba por qué no podía venir si él no tenía coronavirus. Cuando se bajó del caballo, ese día se puso a bailar así que le hace muy bien, lo relaja”, expresó Verónica.