Iniciaron un amparo por los sismos en Vaca Muerta

La acción fue impuesta contra la provincia por vecinos de Sauzal Bonito y diferentes organizaciones.
miércoles, 7 de julio de 2021 · 13:43

Desde que comenzó la explotación de hidrocarburos en Vaca Muerta, los vecinos de las localidades aledañas al yacimiento comenzaron a sentir temblores. En este contexto, aseguran que en Sauzal Bonito, Añelo y regiones cercanas se perdieron hogares a causa de los sismos. Por este motivo, habitantes la zona junto a la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y a la Comunidad Mapuche Lof Wirkaleo iniciaron una acción de amparo contra la provincia de Neuquén.  

En este sentido, indicaron que viven con el constante temor de que haya derrames de sustancias peligrosas en las napas y ríos de la zona. Igualmente aseguraron que las autoridades locales no controlan esta situación y las empresas no las reportan. En suma, aseveraron que es imposible saber con exactitud los daños producidos por este fenómeno en la región petrolera.  

En relación con esto, integrantes de FARN comunicaron que en varias ocasiones solicitaron información sobre los perjuicios ocasionados por la técnica del fracking utilizada en Vaca Muerta, solicitud que fue rechazada por las autoridades provinciales. “Es imperioso que tanto el gobierno de Neuquén como el Estado nacional, tomen medidas para prevenir estos daños”, exigieron.  

En concreto, el amparo presentado por FARN está en el Juzgado Federal de la capital neuquina. Cabe destacar que todo el pueblo de Sauzal Bonito acompaña la acción y es de absoluta trascendencia para la zona lo que se resuelva a partir del mismo. 

Los vecinos aseguran que han sufrido daños en las viviendas y en objetos materiales por los sismos.

 

Sismos cada vez más intensos en la zona 

Los pobladores de la zona contaron que los temblores son cada vez más frecuentes, algo que no ocurría antes de que comenzara la explotación de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta. En este sentido, comunicaron que, en un principio, la tierra comenzó a temblar levemente, con microsismos de entre 1,4 y 1,8 de magnitud. En cambio, la realidad de los residentes del lugar actualmente es otra y ya se perciben sismos de entre 3,7 y 3,8 de magnitud. 

Por este motivo, relataron que muchos vecinos han sufrido daños permanentes en sus viviendas, construcciones que no están preparadas para resistir este tipo de fenómenos, ya que nunca antes se habían experimentado en el área eventos de esta índole.

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