La historia del hombre que tiene la casa en Chile y el patio en la Argentina

Berbabé Bahamonde, como pocos, vive una vida verdaderamente binacional.
sábado, 26 de octubre de 2019 · 12:34

La de Bernabé Bahamonde es una historia de vida bien peculiar, pues vive en la frontera. El hombre habita una centenaria casa construida con madera de ciprés en la que luce, en medio del patio, el hito de hierro que marca la división de dos países en la zona de El Manso. Y así, desde hace más de cuatro décadas, la vivienda se mantiene del lado chileno, y el gallinero y parte de los corrales de ganado, en Argentina.

Bernabé, que hace 65 años nació en la zona y nunca se alejó, disfruta de una vida poco convencional con un paisaje único y una tranquilidad envidiable, respira la serenidad del campo y la inmensidad de dos países: Chile y Argentina.

La división de los dos países está marcada por un hito de hierro naranja, con la identificación numérica VIII- 4, se encuentra enclavado a unos metros de la puerta de la vivienda, que está a unos 113 kilómetros de Bariloche.

El propietario de la casa no tiene precisiones de cuándo y por qué se colocó ese mojón a solos diez pasos de la puerta de la enorme casona de tres plantas. Su hijo José Andrés Bahamonde recuerda que alguna leyenda familiar dice que un poblador de El Manso llegó un día a instalarlo aunque otros indican que se presentaron sorpresivamente agentes de seguridad de ambos países con la orden de establecer los límites. Se estima que fue en la época del conflicto que casi llevó a la guerra a ambos países, a fines de la década del ‘70.

Junto al hito, desde hace tres años, hay dos mástiles con las banderas argentina y chilena flameando a cada lado de la frontera. Bernabé recuerda que lo instalaron en ocasión de una Fiesta de la Hermandad, que se celebra cada 8 de diciembre.

La vida de Bernabé es binacional en todos los sentidos porque además de estar literalmente en la frontera, mantiene costumbres de ambos países. Vive con la hora chilena, toma mate amargo, escucha radio y alterna el dial entre emisoras de Bariloche, El Bolsón y Puerto Montt; y si tiene que ir al médico o hacer compras, le conviene ir a las ciudades argentinas más cercanas porque para el lado chileno solo hay una huella y se demora al menos dos días a caballo, tras sortear el río a bote o nado, para llegar a Cochamó.

Bernabé es ciudadano chileno y recibe una pensión de ese país pero él dice entre risas que tiene “más costumbres argentinas”; incluso sus vecinos más próximos, a menos de 100 metros, son los gendarmes y el personal de la Aduana Argentina que rota cada semana en el paso fronterizo El Manso.

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