Miles de perros salvajes causan pánico en Tierra del Fuego

Atacan a personas y al ganado. La actividad turística se ve perjudicada.
viernes, 20 de abril de 2018 · 11:33

TIERRA DEL FUEGO.- Una serie de ataques de perros salvajes azota a esta provincia hace años y cada vez son más. Hay al menos 30.000 canes en el distrito, según cifras oficiales, que no se actualizan hace tres años. No se sabe cuántos son "asilvestrados" y los productores ganaderos locales consideran que los números que se manejan son conservadores. Mientras tanto, los animales se desplazan en jauría por campos y ciudades, muerden, transmiten enfermedades, matan vacas y ovejas y afectan la actividad turística.

El problema empezó en los 70, pero creció en paralelo con el aumento de la población. La falta de diagnósticos certeros y políticas públicas concretas empeoró la situación. Recién el año pasado se definió un presupuesto específico, de 2 millones de pesos, que será destinado a evaluar la situación y paliar los efectos más graves. Los productores ganaderos, que siguen de cerca el tema por las pérdidas monetarias que implica, consideran que es insuficiente.

Los expertos trabajan con distintas categorías de perros: con dueño y restringidos; sin dueño y no restringidos; vagabundos o callejeros; y asilvestrados. Estos últimos "viven en estado libre sin comida o refugio directamente proporcionado por humanos, no mostrando socialización con el hombre, evitando continuamente el contacto directo humano y con un estilo de vida restringido principalmente a ambientes naturales". Así los caracteriza el estudio Poblaciones caninas asilvestradas: impacto en la producción Pecuaria de Tierra del Fuego, Argentina, que toman como base las autoridades locales.

Allí se detalla que los asilvestrados no consumen los animales que matan, sino que los hieren o matan en grandes cantidades. Principalmente eligen a las ovejas, por su tamaño y forma de escape.

Varias personas son mordidas cada semana en las ciudades de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, y en los campos, donde los productores exigen medidas concretas desde hace 12 años, cuando detectaron el mayor daño en su producción.

El problema no parece tener una solución sencilla: mientras que para la provincia estos animales son considerados fauna exótica, lo que les quita la protección que tienen los perros domésticos (hay una norma que impide sacrificarlos), las sociedades protectoras de animales protestan ante la posibilidad de que matarlos sea considerado una opción.

En 2015, el Comité de Emergencia Agroganadero y de Alerta Sanitaria de Tierra del Fuego, creado a raíz del problema, pidió un informe al Conicet sobre perros asilvestrados, considerándolos parte de una "emergencia socio-ambiental, sanitaria y agroganadera derivada del impacto de los perros sin control presentes en los ámbitos urbanos y rurales de la Tierra del Fuego".

El informe se realizó durante varios meses y concluyó que los perros transmiten infecciones y parasitosis como la rabia, la brucelosis canina, la leptospirosis, la hidatidosis, la equinococosis quística, la toxocariasis, entre otras. Además, se detalló que afecta gravemente a la producción ganadera e incluso a la actividad turística: "Los perros constituyen una amenaza para los visitantes", dice el texto.

Los perros asilvestrados atacan a las ovejas, pero no se las comen. Los productores aseguran que es parte de un "juego" instintivo

La cantidad exacta de animales es desconocida -las autoridades hablan de 30.000 perros hace tres años-, pero los productores aseguran que son más y que están esparcidos por la totalidad del territorio de la provincia. "Es un indicador totalmente indirecto, basado en una encuesta en los colegios, que daba 1.4 perros por hogar. Dicen 30 mil para no decir que no se sabe cuántos perros sueltos hay", sostuvo un ganadero.

Leer también: ESCÁNDALO Policía condenado por apremios se sentó en un acto con el gobernador

El gobierno provincial recién este año se apresta a hacer un diagnóstico oficial propio. El secretario de Ambiente admitió que el problema debería haberse controlado antes: "Los tiempos del Estado no acompañaron y se corre el problema por detrás. Pero este año, con el presupuesto, se compró una camioneta exclusiva para el tema, y se está eligiendo gente para crear una brigada de control. Planeamos también continuar con las tareas de difusión, colocación de trampas y cámaras, colocar alambrados y brindar capacitaciones".

La solución del problema no está clara y hay distintas propuestas. A nivel municipal y provincial se realizan operaciones de castración y colocación de chips para que los perros estén identificados con sus dueños. Los coordinan las áreas de Zoonosis locales. Además, hay programas de concientización de la población fueguina. Pero la cantidad de perros aumenta sin cesar.

El año pasado, los perros asilvestrados fueron declarados como "fauna exótica" y por lo tanto, no estarían protegidos por la norma local que declara a la provincia como "no eutanásica" e impide sacrificar animales domésticos.

Los perros matan a las ovejas de forma masiva. Al punto de que en los últimos diez años, los estancieros se vieron obligados a modificar su tipo de producción. Ahora crían cada vez más vacas. En la estancia Huemul Cué ya trabajan en un 50 por ciento con ganado bovino. Los productores aseguran que matan a las ovejas "por diversión", pero no se las comen. Y que no distinguen que no deben atacar a las personas.

Según el informe del Conicet, entre 2006 y 2008 se perdieron 33.000 cabezas ovinas y unas 78 toneladas de lana, que representaron 4,5 millones de pesos, equivalentes a una pérdida del 13,7% del ingreso total para los establecimientos rurales.

Mirá también: Indignación por un video del acusado de matar al colectivero. Mirá

Otras Noticias