TIERRA DEL FUEGO

Tierra del Fuego es el primer lugar en el mundo donde se prohíbe por ley la cría de salmones

Entidades ambientales internacionales y locales celebran la medida.
viernes, 2 de julio de 2021 · 18:48

Tierra del Fuego aprobó una ley única en el mundo que prohíbe la cría de salmones en su jurisdicción, principalmente sobre el Canal Beagle.

La norma, que fue aprobada por unanimidad en la Legislatura de la provincia patagónica, representa una victoria para la protección del ambiente marítimo.

En Chile las salmoneras están permitidas.

La disputa comenzó en 2018, cuando se comenzó a hablar de la posible instalación de salmoneras en Tierra del Fuego, y recién esta semana estuvo la resolución del conflicto.

Las salmoneras, que son una jaula submarina para la cría de salmones en cautiverio, nunca pudieron arrancar a funcionar porque debían ser autorizadas, ya que representaban un posible riesgo para el medio ambiente.

Si bien generó polémica al cerrarse potenciales fuentes de trabajo en medio de la pobreza que atraviesa al país, además de Organizaciones No Gubernamentales internacionales y nacionales, también referentes científicos del Conicet y entidades académicas como la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UTDF) se habían pronunciado en contra de la cría de salmones en el Beagle.

 

Celebran las autoridades provinciales

El viceministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Sergio Federovisky, sostuvo que la ley “va en el sentido de la transición productiva que tiene que hacer tanto la Argentina como todo el mundo: la de pasar de explotaciones altamente insustentables a otras que no lo sean”.

“Tanto por lo que significa como introducción de una especie exótica, como por los impactos que tiene sobre la flora y la fauna local, más la competencia desleal que hace de especies autóctonas, la salmonicultura como está planteada en la actualidad solo significa un beneficio económico para un sector muy acotado y un alto perjuicio para una región cuya potencialidad del ambiente, explotado de manera sustentable, resulta crucial para pensar el futuro de otro modo”, explicó Federovisky, en diálogo con la Agencia Télam.

“Cuando una actividad se presume dañina para el ambiente no debe permitirse que comience hasta que no estén dadas todas las garantías de que no va a perjudicar los recursos naturales. En el caso de la salmonicultura, esas garantías no están dadas, y por eso corresponde no avanzar en proyectos de estas características”, detalló el viceministro.

 

La explicación de los expertos

La organización “Sin azul no hay verde”, contó las consecuencias de las salmoneras, entre las que se encuentran “las mortandades de salmones masivas, la intensificación de blooms de algas tóxicas (como la marea roja), la introducción de especies exóticas, la alteración de los ecosistemas y pérdida de fauna local, la generación de zonas “muertas” y el enmallamiento de mamíferos marinos”.

Sostienen que su instalación hubiera representado “una amenaza para la economía de la provincia ya que, en Ushuaia, la mitad de las familias dependen del turismo, una actividad que no podría convivir con el impacto ambiental de la industria. Esta ley es un ejemplo del cuidado de un modelo económico y productivo sostenible, que respeta tradiciones culturales y prácticas artesanales que generan puestos de trabajo genuinos”, manifestó David López Katz, miembro de "Sin azul no hay verde" en Tierra del Fuego.

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