Salud

Cuida tu vista: Tips para elegir los correctos lentes de sol

La exposición solar es una de las situaciones más habituales que puede poner en riesgo la salud visual. Y una de las menos consideradas. Qué tener en cuenta a la hora de adquirir gafas
lunes, 21 de noviembre de 2011 · 00:00
Constantemente estamos expuestos a situaciones y actividades, que pueden poner en riesgo nuestra salud visual.

Muchas personas creen que la protección contra el deslumbramiento del sol es suficiente para lograr una total protección contra los rayos UV. Sin embargo, esto es incorrecto y pone en riesgo nuestra calidad visual.

Lo que define si la lente es o no la adecuada para protegernos de los rayos dañinos es el material de la lente y un revestimiento anti UV que se le aplica al material. Usar lentes inadecuadas implica el mismo riesgo para nuestros ojos que no usarlas, pudiendo padecer así de lesiones en la visión causadas por la exposición solar.

El 80% de la información que recibimos del mundo pasa a través de nuestros ojos, motivo por el cual se puede afirmar que nuestra interpretación del entorno depende en gran medida de aquello que percibimos a través de nuestra visión.

La visión es el sentido de aprendizaje por excelencia y es por ello que debemos reconocer la importancia que tiene el cuidado de la salud visual de nuestros hijos desde los primeros años de edad.

En reiteradas oportunidades se cree que ciertos problemas de aprendizaje son consecuencia de falta de atención o dificultades cognitivas, sin tener en cuenta que los problemas en el rendimiento escolar pueden ser causados por una deficiencia visual no corregida.

Uno de cada cuatro niños tiene problemas visuales y no lo sabe, por lo tanto esa dificultad detectada en la escuela puede ser resuelta de una manera mucho más sencilla de lo imaginable: realizando un simple examen visual en el consultorio del médico oftalmólogo.

Los vicios de refracción que suelen presentar los más pequeños son: miopía, que se da cuando la imagen se forma delante de la retina, lo que causa una mala visión de lejos. Este problema puede hacer que por ejemplo el niño tenga dificultad para ver con claridad aquello que se presenta en el pizarrón.

Otro vicio de refracción es la hipermetropía: la imagen se forma detrás de la retina, como consecuencia el niño no ve bien de cerca. Siendo esto así, el niño puede presentar problemas de concentración y de lectura. Los síntomas habituales son fatiga visual y dolor de cabeza.

Y también puede tener astigmatismo: se produce cuando la cornea muestra problemas de curvatura, dando como resultado la falta de nitidez de las imágenes. El niño ve las cosas como si las mismas estuviesen distorsionadas o duplicadas.

El 80% de las deficiencias visuales que padecen las personas que no ven bien el mundo pueden ser corregidas. Lo único que hay que hacer es tomar las medidas adecuadas. Para ello es necesario que incorporemos a nuestros exámenes de rutina, y los de nuestros hijos los exámenes oftalmológicos. Realizar una cita anual con oculista para una revisión visual completa debería ser tarea primordial de los padres para cuidar la salud visual de sus niños.

Algunos buenos hábitos pueden ayudarnos a cuidar nuestra visión: usar anteojos de sol que nos protejan correctamente de los rayos UV, tomarse breves períodos de descanso cuando se trabaja frente a un monitor, estar atento al menor signo de fatiga cuando maneja, pero sobre todo, realizar la visita periódica al Oftalmólogo.

Por: doctor Jorge Ignacio Gallo, médico oftalmólogo (Matrícula 11.118), Universidad Nacional de Rosario. Colaborador de la campaña “Ver bien para aprender mejor de Essilor”

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