Salud

Mitos, verdades y soluciones de los lunares

No son todos son iguales, algunos son riesgosos y otros se pueden dejar en donde están sin ningún problema. En esta nota toda la info de la mano de una especialista.
viernes, 15 de julio de 2011 · 00:00
Es importante saber cómo prevenir y evaluar la aparición y la evolución de nuestros lunares. El sitio Entremujeres consultó a una experta en el tema y te acerca las respuestas a tus dudas.

Sabemos que no todos son malignos pero, ¿cómo los reconocemos? ¿Cómo podemos hacer un autoexamen de piel antes de visitar al dermatólogo? Y si sólo nos molestan a nivel estético, ¿de qué manera se pueden remover sin pasar por el quirófano? Le acercamos todas estas dudas a la Dra. Marta Tielas y ella se encargó de despejarlas.

¿Qué son los lunares?
Los nevos son neoformaciones de carácter embrionario. Pueden estar presentes desde el nacimiento o ir apareciendo a lo largo de la vida. Algunos se comportan como tumores cutáneos benignos y otros son nevos atípicos (no benignos) y que deben extirparse. Todos son de distintos tipos, color y tamaño. También hay que diferenciar entre los démicos, los epidérmicos, los vasculares y los mixtos según su origen. En cuanto al color, la mayoría son pardos, pero los hay azules, rojos, blancos, etc.

¿Cómo se diferencian los lunares malignos de los benignos?
Primero, hay realizar un estudio simple que consiste en la observación con dermatoscopio. Eventualmente, se puede hacer una biopsia, para tener el diagnóstico histopatológico. Sin embargo, es importante conocer determinadas características en los lunares que deben llamarte la atención como para ir al dermatólogo.
Éstas son:
- Si dividís el lunar con una línea por la mitad, una mitad es diferente de la otra.
- Si el borde del lunar es irregular o está mal definido y cuesta seguirlo con la vista.
- Si se observan distintos colores dentro del lunar, no un color uniforme.
- Cuando el lunar tiene más de 6 milímetros de diámetro o aumentó rápidamente de tamaño.

¿Cómo se hace un autoexamen de la piel?
Además de consultar al dermatólogo una vez al año, utilizar siempre protector solar y evitar el sol en horas del mediodía hasta las 4 de la tarde, es importante que sepas cómo realizarte un autoexamen y seguir la evolución de tus lunares.

Paso a paso:

-Utilizando un espejo, examiná la zona anterior y posterior del cuerpo. Después hace lo mismo con los brazos levantados, mirando los costados izquierdo y derecho.

-Flexioná los codos hacia arriba y observá las axilas. También la palma de las manos y entre los dedos.

-Mirá la parte de adelante y la de atrás de las piernas, la planta de los pies y entre los dedos.

-Con un espejo de mano mirá la nuca y el cuero cabelludo separando los cabellos.

-También revisá la zona genital. Hoy en día, además, existe un estudio detallado de lunares, especialmente indicado para las personas que tienen muchos, en el que se realiza un mapa corporal.

Se llama epiluminiscencia digital o DIAR-D. Éste permite ver los lunares como con un microscopio (evitando innecesarias biopsias y otras veces indicándolas precozmente), mejorar el diagnóstico visual y permitir un control más preciso al año siguiente.

¿Qué mitos o creencias existen sobre los lunares?
-“Los lunares que tienen pelos son malignos”. Falso. Tanto los lunares buenos como los malos pueden tener pelos y esto no se relaciona para nada con la benignidad o malignidad del lunar, es solamente una característica más del lunar.

-“Los lunares que están en las manos o los pies se sacan porque son malos”. Falso. Si bien antes se creía que el roce constante de estos lunares podía transformarlos en malignos, hoy en día se sabe que esto no es así. Por lo tanto, los lunares de las manos o los pies se controlan como si estuvieran en cualquier otra parte del cuerpo, sin necesidad de extirparlos.
 
¿Cómo funciona la remoción de lunares con láser?
Siempre y cuando los lunares sean benignos, y sólo se quieran el

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