Sociales

Fraudes con tarjeta de débito

Consejos útiles para prevenir problemas que pueden evitarse.
lunes, 26 de julio de 2010 · 00:00
Jamás imaginó Eduardo Oxer, abogado de 55 años, que sus vacaciones en Brasil podrían terminar en un problema financiero. “En noviembre del año pasado fui una semana con mi esposa a Buzios. Como no había podido comprar suficientes reales, la moneda local, el primer día de las vacaciones saqué dinero en el cajero automático de la plaza principal. A la semana, cuando volví a Buenos Aires, encontré que mi casilla de mails estaba llena de correos del banco en los que me avisaban que se habían realizado al menos siete extracciones de diversos montos de mi cuenta. Inmediatamente llamé al banco para aclarar que yo no había efectuado ninguna de esas extracciones”, relata.

Al principio, le dijeron que chequeara su cuenta bancaria ya que en ciertas ocasiones se disparaban mails sin razón.

Pero Oxer controló y efectivamente, a través del cajero automático, le habían debitado de su cuenta la suma de 5.500 pesos durante el tiempo de sus vacaciones.

“Primero bloqueé mi tarjeta y luego realicé la denuncia en el banco, aportando todos los datos disponibles - tarjeta, pasajes, etc. - y probatorios de que yo no había realizado dichos movimientos, ¡si ni siquiera estaba en el país!”, explica Oxer.

Por suerte, a los pocos días, las autoridades del banco le acreditaron el dinero mientras se efectuaba la investigación en Brasil, y le hicieron firmar un formulario en el que Oxer se hacía responsable de que todo lo que había contado era real. Una semana después, Oxer recibió la confirmación de que ya podía quedarse con el dinero reintegrado. El abogado había sido víctima de la clonación de su tarjeta de débito.

Muchas personas piensan que las tarjetas de débito ofrecen la misma protección contra el fraude que las de crédito, pero están equivocadas: uno no puede rechazar un cargo, demostrar que el consumo no fue propio y todo resuelto, tal como casi siempre sucede con las tarjetas de crédito. Es más complicado ya que cuando se extrae dinero con una tarjeta de débito, automáticamente y en el mismo momento, queda reflejado en la caja de ahorro.

“A mí me ayudó mi historia como cliente del banco y mi condición de ex abogado de la entidad, pero no creo que hubiera sido tan fácil de otra manera”, reconoce Eduardo Oxer.

Si bien el nivel de bancarización en la Argentina es bajo con relación a los países desarrollados, el número de tarjetas de débito y crédito ha crecido en los últimos años. Según estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), hasta marzo de 2008 —los últimos datos disponibles—, habían 15.450.000 tarjetas de débito habilitadas, más de 3,7 millones que en 2003. La cantidad es ligeramente menor que las de crédito.

La tendencia indica que el número de las tarjetas de débito continuará creciendo ya que las entidades bancarias están lanzando continuamente nuevas propuestas para fomentar la bancarización de aquellas personas que no utilizan el sistema?

De hecho, desde septiembre pasado, los bancos están impulsando un nuevo producto llamado Cuenta Básica, que es una caja de ahorro y una tarjeta de débito con bajo costo de mantenimiento.

Por otro lado, la cantidad de asalariados registrados por las empresas que, por ley cobran sus sueldos a través de una cuenta bancaria, también aumenta.

“De mantenerse las condiciones actuales a nivel macroeconómico, para fines de este año el número total de tarjetas llegará a 16,2 millones ”, asegura Federico Juan, gerente de la consultora beyTech y autor de un estudio sobre bancarización en la Argentina.

Pese a que no hay datos oficiales, se estima que el 60 por ciento de los fraudes con tarjetas se debe a la clonación de los plásticos y al uso no autorizado de las cuentas, y el 33 por ciento está relacionado con el robo o la pérdida de la tarjeta.

“Pero ni las tarjetas de débito ni las de crédito ofrecen al usuario protección jurídica contra fraudes”, explica Daniel Parise, presidente de

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