Sociales

Drogas y alcohol; locuras, delitos y muerte

Son un cóctel que incitan a la desestabilización, a la locura y hasta la muerte, tanto del usuario como la de los miembros que conforman su contexto social. Enterate de todo en esta nota.
sábado, 07 de agosto de 2010 · 00:00
Reducir a qué efectos causan tal o cual droga, introducirnos en el debate de las legales o las ilegales, si hay que despenalizar o no su tenencia, sería minimizar los efectos que el consumo abusivo produce. El impacto de su uso y abuso va más allá. Asociadas a la marca que dejan las crisis por las que el adolescente atraviesa, las drogas se convierten en un cóctel que incitan a la desestabilización, a la locura y hasta la muerte, tanto del usuario como la de los miembros que conforman su contexto social.

 Cuando se habla de adicción, la mirada debería evitar tener sesgos individualistas, y referirse sólo al que la padece, sino ampliar la visión del sujeto y notar que detrás se encuentra tanto una familia desestabilizada, como todo un barrio que se ve afectado por el padecimiento del adicto.

 Por lo tanto contemplar sólo los aspectos individuales y velar por los derechos a la elección, sería desconocer las consecuencias sociales que conlleva el hábito del consumo.

 Afirmar que el uso de drogas en sí mismo mata, sería una visión incompleta, porque como ya afirmamos la adicción no es sólo un problema personal,  sino una patología social, y reconocer que hay un alto índice de la tasa de mortandad social sería lo mas cercano al reconocimiento de sus efectos nocivos que devienen en muerte por  asociarse a situaciones de riesgo, tales como propiamente el consumo desmedido devenido en sobredosis, estados psicóticos tóxicos, situaciones delictivas,  promiscuidad sexual, los infartos, los accidentes, el contagio del VIH,  embarazos precoces, los abortos clandestinos, que afectan tanto al consumidor como al que se cruza en su camino.

En enero de 2007, se expuso en los medios masivos de comunicación que en todo el país mueren cada día seis chicos de entre 15 y 24 años por causas violentas:  chocan o los atropellan,  los agreden, los asaltan o se suicidan. Las autoridades dicen que directa o indirectamente el uso de drogas legales o ilegales se esconde detrás de estas tragedias.

 Una encuesta realizada por el Instituto Superior de Ciencias de la Salud (ICSS) develó que entre 2817 alumnos secundarios de Capital Federal y Gran Buenos Aires, el 9,48% de los entrevistados admitió consumir drogas (Análisis más actuales indican que este número ascendería a un 11%).

 Del total de ese porcentaje, el 5,16% corresponden a estratos sociales bajos, mientras que el 25% pertenecen a barrios de altos ingresos. Ese estudio revela que entre todos los chicos que contestaron el interrogatorio y aceptaron estar consumiendo drogas, seis de cada diez viven en familias con ingresos que superan los $ 2000.

 Según Claudio Santa María, rector del instituto y responsable de la investigación, "los padres con más altos ingresos tienen hijos que están mas expuestos a la droga y caen mas en la tentación"(1).

Síntomas sociales que favorecen el consumo:

Mayor oferta

 • Mayor disponibilidad

 • Tolerancia Social y familiar

 •Naturalización de algunos medios de comunicación y hasta comicidad

 •Altos índices  de vulnerabilidad de hogares en la crianza de los niños

 •Paradojas en políticas intervencionistas del estado

 •Falta de alineamiento territorial en la articulación de políticas nacionales

 •Debilitación y hasta negación del marco jurídico que exhorta a funcionarios a generar políticas preventivas y asistenciales de las adicciones a las drogas  y alcohol

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