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Tips para lograr inspirarte

Encendé tu imaginación para resolver esos conflictos cotidianos que te tienen a oscuras; consejos para que logres iluminarte.
lunes, 25 de abril de 2011 · 00:00
La inspiración siempre fue cosa de artistas. La cultura griega nos metió en la cabeza la idea de que venían las musas, con arpas y florcitas, para despertar las más extraordinarias creaciones, mientras que durante el romanticismo, la inspiración era atribuida a un "genio", una especie de dios externo.

Pero en la modernidad -psicoanálisis mediante-, la inspiración dejó de ser aquello que sólo les sucede a los pintores o poetas torturados. Hoy, con vidas llenas de desafíos, debemos inspirarnos todos: para trabajar, para enfrentar un conflicto o para resolver un problema que nos ocupa la cabeza.

La inspiración es esa "solución" que alguien nos sopla al oído, es el nacimiento de algo que antes no existía y que nos llena de aire nuevo el espíritu -no es casual que la etimología de la palabra sea "recibir el aliento"-.

Es ese mecanismo innovador que aparece sin que nadie lo llame y sin que podamos controlarlo siquiera. Aparece, está ahí, y es ese trampolín que nos invita a arrojarnos con audacia hacia lo desconocido. La inspiración es amiga del amor, del deseo, del juego, de la pasión y de todas esas sensaciones que escapan a cualquier tipo de programación.

Entonces... ¿qué hacemos? ¿Nos sentamos en un sillón a ver si se digna a aparecer?  La semilla está en vos, pero si no hacés nada, tampoco esperes milagros. Y no, aunque las llames a los gritos, las musas, solitas, no van a venir...

¿Cuándo inspirarse?

Este es un buen momento -si no el mejor- para hacerlo. La mayoría de nosotros se ha tomado vacaciones, y cuando eso sucede, se interrumpen los hábitos que mantienen nuestra vida organizada, y entonces, de repente, nos encontramos caminando descalzo en un terreno fangoso, moviéndonos un poco confundidos y sintiéndonos raros porque -por ejemplo- tenemos mucho tiempo libre y pocas cosas que hacer.

No te confundas: esas interrupciones de rutina también logran que tus recursos no se vean capturados por las ataduras del "tengo que" y permiten que, desde esa libertad, puedas empezar a ocuparte de las cosas "importantes" siempre postergadas, en vez de ir corriendo detrás de las cosas urgentes. Vale la pena, entonces, hacerse algunas preguntas: ¿hay algo que te hace ruido en tu vida? ¿Tenés algún tema para resolver o algún aspecto para modificar? ¿De qué carecemos, qué estamos buscando, qué cosas de vos no te satisfacen y buscan un cambio?

Sí, muchas preguntas. Quizá no sepas todas las respuestas, pero cuando algún aspecto de tu vida huele a insatisfacción, inmediatamente sobrevienen todas las preguntas y el desafío que implica comprometerse y proyectar esas respuestas. ¿O te dan ganas de salir corriendo? Eso también puede suceder, pero la recomendación es que hagas un esfuerzo y te quedes en ese problema, sea lo que fuere. "Me aburro como un hongo con mi pareja", "estoy harto de trabajar haciendo siempre lo mismo", "siento que vivo para los demás" o "me siento en soledad".

Es muy incómodo al principio, pero, a veces, evitar lo que te pasa puede resultar mucho peor. Si negás el problema, te ahorrás esa impotencia que provoca el no poder afrontarlo, porque simplemente creemos que desaparece: "Chau, no existís, debo ser yo, que me doy manija todo el tiempo".

Entonces, dejá que esa pregunta o ese pedido de cambio permanezca en vos como un ítem a resolver, pero la clave está en no darse tanta manija y aprender a confiar en que la solución futura va a llegar. Vas a sentir alivio por un rato, sí, pero al final de cuentas, con el tiempo, te tranquilizás y seguís en la misma historia: ni te separaste ni renunciaste a ese trabajo que te hace infeliz.

Pero ¿qué pasa si sentís que estás metido hasta el cuello en un problema, querés resolverlo, pero no tenés la menor idea de por dónde arrancar? Acá es donde podemos atrevernos a desempolvar la herramienta de lo creativo: la inspiración. Inspirate para aguantar el presente incierto y no desesperes, porque eso no

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