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Que no te atociguen: Tips para tener con tu jefe un trato cordial

Un libro identifica los diferentes tipos de jefes y brinda estrategias para lidiar con situaciones difíciles y lograr que las mismas no obstaculicen tu desarrollo. Enterate!.
jueves, 12 de mayo de 2011 · 00:00
Gonzague Dufour en su nuevo libro, "Managing Your Manager: How to Get Ahead with Any Type of Boss", (Maneja a tu empleador: cómo lidiar con cualquier tipo de jefe), identifica a seis tipos de "jefes del infierno" y ofrece estrategias prácticas para minimizar el daño que puedan causar a tu carrera. Sin mencionar a tu salud. Entrá a esta nota y conócelas.

Algunos empleados sienten que su jefe no les tiene confianza ni les da la flexibilidad de tomar decisiones, incluso después de años de trabajar en el mismo equipo. Aún cuando los empleados mantengan sus habilidades actualizadas, sienten que su ‘ancho de banda’ está limitado. En ocasiones, hay equipos de trabajo completos que se ven afectados por este tipo de actitud, incluso cuando algunos empleados sí tengan mejores conocimientos y habilidades que su superior pero no pueden ejercerlas porque su jefe no les da cabida.

La actitud que tienen algunos jefes con su estilo administrativo de órdenes y control es común. Cualquiera que rinda cuentas a una persona difícil (y la mayoría de nosotros lo somos, aunque sea de vez en cuando) tiene tres opciones básicas, dice Gonzague Dufour: "limita el dolor, fíjate un objetivo, o vete".

Dufour, director de recursos humanos en Philip Morris, Kraft y otras compañías grandes, ahora está a cargo del reclutamiento y desarrollo en Bacardi. Escribió el libro porque la gente le ha preguntado "cientos de veces, desde hace 30 años, cómo pueden lidiar con su jefe difícil", dice.

Él mismo ha sido subordinado de varios jefes malos, incluyendo a uno que era "inteligente, empático e incapaz de tomar una decisión", y de otro que "tenía las habilidades de ser ascendido, en gran medida, porque tenía la misma habilidad para culpar a otros cuando las cosas salían mal". Recuerda que en ocasiones, cuando tenía que trabajar de cerca con uno de estos jefes, él sentía que era "el equivalente a un matrimonio disfuncional".

Dufour sugiere estos cinco pasos:

1. Limitar el dolor y fijar un objetivo. Debes reconocer que trabajar con esa persona es una "tarea temporal. Puedes fijar límites de tolerancia y usar el tiempo para volverte más mercadeable". Digamos que decides que puedes aguantar un año más de esto (suponiendo que tu jefe se quedará ese tiempo). "Si defines lo que necesitas para abandonar el puesto y ayudar a tu carrera, e intentas conseguirlo, tienes un incentivo positivo para trabajar durante ese periodo", dice Dufour.

2. Evita las sorpresas. Los autoritarios, más que la mayoría de la gente, "detestan ser ignorados. Es por eso que debes mantenerlos informados hasta de los logros más insignificantes. Buscan el control y el poder, así que darles un poco de información satisface su apetito".

3. Sé el mensajero de tu equipo. Si todavía no has tomado este papel, Dufour recomienda que te ganes la confianza de los miembros de tu equipo y seas quien comunique sus problemas y necesidades al jefe. "Esto puede ser intimidante, pues implica tener que decirle cosas que quizás no quiere escuchar. Pero el nuevo estatus vale la pena", dice.

4. Niégate a decir que sí a todo. Aunque muchas personas intentan aplacar a un autoritario diciéndole exactamente lo que quiere escuchar y siguiendo sus órdenes al pie de la letra, "es un gran error", dice Dufour. "Debes esperar hasta que estés convencido de que tu jefe está cometiendo un error importante que ponga en riesgo sus propios objetivos, o hasta que se te ocurra una mejor idea en la que creas verdaderamente" como para contradecirlo e imponerte.
Después, habla de tu enfoque de una forma lógica y concisa: "enfatiza el resultado positivo. Concéntrate en lo que tu jefe ganará si se hace lo que tú sugieres". Si ya intentaste esto, mantén esa actitud: "ensaya tu argum

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