Sociedad

Cómo es el mausoleo en honor al ex presidente Néstor Kirchner

La megaconstrucción está fabricada sólo con materiales santacruceños. Mirá la infografía y el video.
viernes, 28 de octubre de 2011 · 00:00

El mausoleo que homenajea al fallecido ex presidente Néstor Kirchner en Río Gallegos es una de las obras más monumentales construidas en los últimos tiempos. Tras visita de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, la obra estará abierta al público.

La megaconstrucción, ideada y llevada a cabo por el empresario Lázaro Báez, cuenta con un vitral de dos metros de diámetro con el ícono del Bicentenario, que corona la bóveda.

Detrás se ubica una lámpara de leds que proyecta la imagen sobre el lugar donde estará el féretro del ex mandatario y por el reflejo de la luz, el ícono se multiplica incontables veces sobre las paredes de vidrio en el interior del recinto.

El objetivo de la construcción fue crear un lugar en el cual el primer presidente santacruceño pudiera recibir el homenaje de la gente.

El artista plástico Andrés Caamaño fue el elegido para crear la roseta en vitrofusión con el ícono del Bicentenario.



El mausoleo es una construcción única hecha con materiales santacruceños. Está formada por 57 piezas y montada sobre una vitrea doble laminada. Tiene once metros de altura.

La fachada del edificio es gris cemento de hormigón y pórfido patagónico, el interior está iluminado con la luz natural. En la planta baja se dispondrá el féretro del ex mandatario, cuyo acceso será exclusivo para los familiares, mientras que el público podrá visitar la obra subiendo por una enorme escalera caracol hasta el piso superior donde podrán observar el féretro a través de un vidrio.

En las paredes por ahora sólo hay dos imágenes de Kirchner transformadas a partir de una foto con un tratamiento gráfico. La de la planta baja es el rostro del ex presidente en un mural color caoba de 1,5 metro de cada lado. La de planta superior es una imagen de Kirchner a los 9 años, una foto de estudio tomada a fines de 1950. El resto de las paredes están vacías por ahora.

En un pabellón argentino de 9 metros de largo fue izado en el mástil central, ubicado al lado del mausoleo, a un costado se encuentra una fuente de agua, y un triángulo de cemento que encierra un enorme mapa de la Argentina, en el que se incluyeron los escudos de todas las provincias.

También se colocaron las dos antorchas con piedras volcánicas que cobijarán el fuego permanente.

Todo el predio fue rodeado con rejas y parquizado con pinos de más dos metros de altura. La galería de nichos cercanos al mausoleo fueron pintados y arreglados por la empresa de Baéz, con colaboración del municipio.

Una vez ubicado el féretro en el mausoleo, la gente podrá visitarlo mientras es monitoreado por un sistema de seguridad que puede ser seguido por la propia jefa de Estado desde su escritorio en Buenos Aires