Sociedad

Un jardín que humilló a los chicos que debían cuotas no estaba habilitado

Después del acto de fin de curso, su directora les sacó las carpetas con sus trabajos y las medallas de egresados. Tras el repudio de las familias y las autoridades de Educación, se supo que funcionaba en forma clandestina.
martes, 20 de diciembre de 2011 · 00:00

Un video colgado en Youtube propagó una escena indignante ocurrida el viernes pasado en un jardín de infantes de González Catán, partido de La Matanza: un alumno de cinco años lloraba desconsolado porque le habían sacado la carpeta con sus trabajos y la medalla de egresado, apenas terminado el acto de fin de curso. El insólito motivo esgrimido por las autoridades del jardín El Abuelito, ubicado en Cobo 5900, fue que sus padres adeudaban cuotas.

“No podemos trabajar gratis”, fundamenta el oprobio la que en el video aparece como directora del que, luego se supo, es un jardín clandestino. Que no figura en los registros municipales ni provinciales. El repudio generalizado se transformará entonces en una demanda judicial. El caso resonó a días de conocerse el de una nena de Salta que llegó a su casa con la factura de la deuda que sus padres tenían con el colegio pegada con un alfiler al pintorcito.

“Cuando a un nene le ponen un cartel diciendo que su padre es moroso, se está trasladando al niño un asunto que atañe exclusivamente a los adultos, y al hacerlo se transgrede un valor fundamental, que es el del respeto al otro, y se termina poniendo a los chicos de rehenes”, dijo el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.

El jardín, que tiene una sala con chicos de dos y tre años y otra con chicos de cuatro y cinco, cobra cuotas de 100 pesos mensuales. Ayer permanecía cerrado y sin ninguna cara visible que diera explicaciones a las autoridades de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires que se hicieron presentes en el lugar. Este organismo y el intendente de La Matanza también repudiaron lo ocurrido.

La recientemente asumida directora general de Cultura y Educación, Silvina Gvirtz, ordenó investigar la condición de legalidad del establecimiento y la responsabilidad por el atropello moral sufrido. “Estoy conmovida y coincido con el ministro: indignan estas situaciones. De los tantos principios que guían la educación, el concepto de bien público es uno de los valores irrenunciables. Esta familia merece una disculpa”, dijo en un comunicado.

Del lado de los propietarios de los colegios privados también habló su representante en la entidad que los nuclea (Adeepra): “Los propietarios a veces están desesperados porque no pueden cobrar las cuotas, pero no pueden caer en la barbaridad ética de hacer esto. Somos formadores de valores, no hay que olvidarlo”, dijo a Tiempo Argentino Alfredo Fernández.

Según el director provincial de Enseñanza de Gestión Privada, Néstor Ribet: “En estos casos se da intervención a la Comisión de Defensa de los Derechos del Niño, a través de ella haremos las denuncias judiciales correspondientes. Por otro lado, como Dirección de Escuelas, seguiremos trabajando para que se incorporen al sistema. Si no, no pueden funcionar más.”