Sociedad - Víspera Semana Santa

La guía más completa para comprar pescado fresco

Debido a la celebración de Semana Santa, donde se hace más frecuente el consumo de pescados y mariscos, todo lo que debes tener en cuenta a la hora de comprar estos productos.
miércoles, 20 de abril de 2011 · 00:00
Viene Semana Santa y con las Pascuas  se incrementa el consumo de mariscos y pescados, por lo cual estos productos deben ser manipulados y conservados adecuadamente, en caso contrario pueden originar intoxicaciones.

El pescado fresco debe tener olor suave y el color correspondiente a cada especie, brillante, sin deformaciones ni aplastamiento, consistencia elástica (al apretar con el dedo, éste no debe quedar marcado).

 El abdomen no debe estar hinchado ni tener salida de parte del intestino por el orificio anal. Los ojos deben ocupar toda la órbita, salientes, brillantes, con el iris negro y esférico, las escamas bien adheridas, no desprenderse al pasar la mano, iridiscentes (con reflejos), los opérculos o “tapas” de las agallas, elástico en el pescado fresco (al abrirlo y soltarlo, debe retomar su posición normal), las agallas de color rojo brillante, bien peinadas y sin mucosidad (aquí es donde se percibe el mal olor de un pescado alterado).

-Los que son envasados en lata, la misma debe estar en perfecto estado de conservación sin óxido ni abolladuras, ni hinchadas, con su rotulación completa y fecha de vencimiento en término.

-Si está envasado en bolsas y/o cajas, respetar la temperatura que indica el envase ya sea refrigerado, congelado o súper congelado, con su rotulación completa y si es envasado al vacío, sin rotura de su bolsa contenedora. 

El filet de pescado normalmente es de color blanco, el mero tiene vetas rosadas, el tiburón líneas longitudinales rojiza. Consistencia firme, no debe desgranarse fácilmente, sus bordes no deben ser secos ni amarillentos. El olor al igual que el pescado es definitorio para reconocer su alteración.

En cuanto a los mariscos el olor es un signo que define la pérdida de frescura. El calamar debe tener color grisáceo, brillante, con puntitos bien definidos de color marrón violáceo, superficie húmeda, cuerpo terso, puntitos desaparecen y toma color amarronado violáceo todo el calamar, en la superficie aparece mucosidad pegajosa, se desprende la cabeza con facilidad al igual que las ventosas de los tentáculos.

Bivalvos deben estar cerrados y tener agua en su interior (clara y con olor a mar), a más agua, mayor frescura, han de pesar y no tener sonido a hueco. Desechar aquellos con conchas abiertas o rotas, cuando están vivos permanecen cerrados, pero si llegan a estar abiertos, se cierran al tocarlos.

Con respecto a los crustáceos vivos deben mover las patas y doblar la cola con violencia al golpearles el tórax. Deben tener ojos negros muy brillantes (langostinos y gambas) brillo y olor característico y un cuerpo terso y consistente.

En cuanto a los cocidos, deben tener las patas pegadas firmemente al cuerpo, no flácidas y no se deben arrancar con facilidad. Cuando se alteran las patas y los anillos quitinosos se desprenden fácilmente y la cola pierde su curvatura (flácida). En los crustáceos menores cuando se alteran presentan melanosis (puntos negros). Las pencas del bacalao deben tener aspecto seco y no presentar puntos rojos o negros en su superficie, indica el ataque de hongos.

Productos congelados

Los mismos deben conservarse en el freezer (- 18º C), si carece de él, guardar los alimentos en el congelador y consumirlos en el día. El pescado fresco podrá conservarse uno ó dos días en la parte más fría de la heladera y hasta tres meses en el freezer.

Se debe evitar descongelar y volver a congelar y una vez preparados, consumirlos lo antes posible y no dejarlos enfriar a temperatura ambiente. A fin de evitar posibles riesgos, es preferible consumir el pescado bien cocido, especialmente los niños, ancianos, embarazadas e inmuno-deprimidos y adquirir siempre estos alimentos en comercios habilitados.


Todos los tips
Pescados Crudos, reconocimiento

Comentarios