Sociedad

Gran rabino argentino implicado en una causa de lavado de dinero

Shlomó Ben Hamu quedó envuelto en una investigación judicial sobre el origen de 2 millones de dólares utilizados en la compra de un departamento que realizaran su hija en una de las zonas más caras de Jerusalem.
lunes, 12 de septiembre de 2011 · 00:00
Ben Hamu, de gran reconocimiento social, acusó directamente a su yerno en una declaración que presentó ante el Tribunal Jurisdiccional en Jerusalem, que lleva adelante la investigación. Allí, afirma que fue "utilizado para lavar dinero del rabino Pinto".

El Gran Rabino fue acusado por el promotor de un prestigioso proyecto en la capital israelí, quien argumenta que adquirió una vivienda, pero no pagó el monto total. Ben Hamu sostiene que la deuda le pertenece al rabino Pinto, quien lo habría utilizado como vía para la compra del inmueble.

Según relata el Gran Rabino argentino, su hija Débora, casada con el rabino Pinto, le solicitó abrir una cuenta bancaria en la Argentina para ella y su marido. A través de esa cuenta, el rabino Ben Hamu estuvo detrás de la adquisición de una propiedad costosa para su hija y el rabino Pinto, por un valor de más de un millón de dólares en el proyecto "Jerusalem de oro" en la calle Rabi Akiva en el corazón de la ciudad.

Sin embargo, Ben Hamu argumenta que dicha propiedad no fue comprada por él y que no ha pagado absolutamente nada por ella. Según sus declaraciones, los verdaderos compradores son su hija y el rabino Pinto.

Algunos años la hija del Gran Rabino y Pinto planificaron abrir una cuenta bancaria en la Argentina a nombre de Ben Hamu, y su hija recibiría el dinero que se acumularía en la cuenta luego de su muerte.

Pese a que primero se negó, Ben Hamu cambió de opinión luego de pedidos recurrentes por parte de su hija, quien le argumentó que su negativa le provocaría un conflicto con su marido.

Precisamente, Ben Hamu describe que la pareja de su hija, Yoshiyahu Pinto, se encontró en su casa de Buenos Aires con el representante del banco para que él firmara los documentos de apertura de cuenta.

En 2007 Pinto le avisó a Ben Hamu que habían adquirido dos departamentos en aquel proyecto de envergadura en Jerusalem. Su hija Débora le comunicó que su marido pedía formalmente que Ben Hamu firme como garante para ellos en el acuerdo de compra con el empresario.

"Me negué a ellos", escribe Ben Hamu en la declaración, "pero mi hija accionó todos los medios existentes a su alcance utilizando manipulaciones emocionales sobre mí, y argumentó que mi desacuerdo provocaría conflictos con su marido".

Con el correr de los meses, en diciembre de 2008 Ben Hamu fue notificado de que Pinto no pagó el total del precio por la vivienda, y más tarde, incluso, recibió una exigencia de regularizar la deuda antes de que se adoptaran medidas judiciales.

A raíz de la carta, llegó Ben Hamu a Israel y se reunió con los rabinos y abogados que intentaron cooperar en la negociación con el rabino Pinto. Pese a que las negociaciones continuaron durante todo este tiempo, no se llegó a ningún acuerdo, y ahora Homu se ve involucrado en una causa en la que, sostiene, es totalmente ajeno.


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