Corazón, ruido y salud femenina son el centro de nuevas investigaciones de Apple

Los usuarios podrán decidir en qué estudio quieren participar y en qué momento desean retirarse del proyecto.
viernes, 15 de noviembre de 2019 · 11:19

Apple busca aprovechar la base de datos de Apple Watch para contribuir con estudios científicos. La compañía de la manzana anunció que lanzó tres nuevos estudios basados en algunas de las nuevas funciones del Watch Series 5 que ya estaban disponibles en algunas versiones anteriores.

Al estudio sobre el nivel de ruido se suman uno del corazón, otro sobre el movimiento y el tercero sobre la salud femenina. Los usuarios pueden participar en estas tres investigaciones que lleva adelante la empresa asentada en Cupertino, a través de la herramienta Apple Research.

Apple informó que los participantes podrán contribuir a posibles descubrimientos en el área de salud y ayudarán con sus datos a crear la próxima generación de productos innovadores. Lo interesante es que la información no será vendida y a la vez los usuarios tendrán las herramientas necesarias para decidir en qué estudio quieren participar y en qué momento desean retirarse del proyecto.

En asociación con Brigham and Women's Hospital y la American Heart Association, el primer estudio que ofrece Apple es el Apple Heart and Movement Study. Se trata de profundizar sobre las señales de frecuencia cardíaca y la movilidad. Lo que tendrá en cuenta la investigación es cómo el ritmo al caminar y las escaleras que se suben y bajan durante el día tienen incidencia en la cantidad hospitalizaciones, caídas, salud cardíaca y calidad de vida. El segundo estudio disponible, se lleva a cabo junto a la Universidad de Michigan y es sobre audición. Apple examinará los factores que afectan la salud auditiva.

El Estudio de salud de las mujeres de Apple se realizará en coordinación con la Harvard T.H. Chan School of Public Health y el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental (NIEHS) de los NIH. En éste, Apple usa como eje central los ciclos menstruales y las condiciones ginecológicas, con el objetivo de evaluar los riesgos de afecciones como el síndrome de ovario poliquístico, la infertilidad, osteoporosis, embarazo y transición a la menopausia.