"¡No lo pudo esconder!": La foto que casi le cuesta a la Reina Máxima su trono

La actual consorte fue víctima de su pasado.
lunes, 6 de enero de 2020 · 15:30

La Reina Máxima y el Rey Guillermo de Holanda son protagonistas de una historia de amor como pocas en la realeza. Suelen tener un bajo perfil y los escándalos familiares no son moneda corriente en esa casa real.

Allá por 1999, Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguita se conocieron en Sevilla, época en la que ella trabajaba para un banco en Nueva York. El interés del por entonces príncipe en la argentina fue rotundo y no dio el brazo a torcer hasta conseguir su propósito, robar el corazón de Máxima y convertirla en su reina.

La relación no fue vista con los mejores ojos por parte de quien era la Reina Beatriz por aquel entonces, ya que no solo se trabada de una plebeya ajena a la realeza, también había una parte de la vida de Máxima que los holandeses no tolerarían.

Es que la actual Reina de los Países Bajos es hija de Jorge Zorreguieta, uno de los principales funcionarios de la dictadura de Jorge Rafael Videla en Argentina y durante esos años Holanda recibió miles de exiliados que huyeron para no morir en manos del gobierno de facto. 

Los cuestionamientos por parte del pueblo holandés y el periodismo de inmediato se hicieron oír y no se mostraban contentos que su futura reina pertenezca a una oscura familia vinculada nada menos que con la desaparición de personas. Sin embargo, Máxima de inmediato entendió y acató los pedidos para dejar de lado a su padre de toda celebración oficial, incluyendo su casamiento.

"Como hija, encuentro terrible que mi padre no esté presente en mi boda, pero es así y comprendo los sentimientos de los holandeses al respecto. Lamento la dictadura, las desapariciones, las muertes. Todos sabemos los males que causó el régimen militar y como argentina tengo mucha tristeza por ello”, dijo en aquel momento Máxima para calmar las aguas, aunque luego agregó que su padre era “un hombre bueno que trabajó para el gobierno equivocado”.

Pero no todo fue sencillo, ya que el tema se volvió un verdadero conflicto de Estado y hasta inclusive la actual reina y el rey tuvieron que enfrentar escraches y momentos de tensión. De hecho al ser una monarquía parlamentaria, el parlamento holandés debía aprobar el matrimonio de Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguieta y casi no se consigue.

Es que la foto del padre de Máxima jurando en su puesto con Jorge Jorge Rafael Videla apareció en la primera plana de todos los diarios de los Países Bajos y ese fue el motivo por el que casi el Parlamento holandés no acepta su matrimonio y que se convierta en reina en el futuro.

Finalmente, la Reina Máxima se adaptó rápidamente a las costumbres y al idioma, ganándose así la simpatía de su pueblo y en 2013, cuando Beatriz abdicó luego de 33 años de reinado, Guillermo se convirtió en rey y Máxima en su reina consorte.

En ese momento Máxima declaró: “Era evidente que mi padre no vendría. Se cerraron acuerdos y éste es un evento constitucional donde mi marido se convertirá en rey y mi padre no tiene que estar. Aunque naturalmente la decisión es bastante dolorosa. Pero debo reconocer que mucho menos que la del casamiento”.