ETAPA DIFÍCIL

Un duro trance: Darío Barassi sufrió una tremenda pérdida en su infancia que le costó superar

Primero a los 5 años y luego a los 17, el actor y humorista tuvo que aprender a sobrellevarlo.
lunes, 24 de enero de 2022 · 06:00

Pasó cuando era un niño pero ese acontecimiento lo marcó para siempre. Aunque ahora se lo ve como un tipo alegre y siempre dispuesto al chiste y a la alegría, Darío Barassi tuvo que atravesar una dura pérdida cuando era muy pequeño.

El conductor de “100 argentinos dicen” tuvo un año espectacular en el que se consolidó como uno de los más simpáticos y graciosos conductores de la TV. Sin embargo, Darío Barassi necesitó mucho tiempo para recuperarse de una gran tristeza.

De vacaciones en el Caribe, Darío Barassi olvida cualquier tristeza al jugar con su hija. 

De una familia tradicional sanjuanina, es bisnieto de un intendente de la capital y sobrino nieto de Alfonsina Storni. Por su parte, el abuelo de Darío Barassi era dueño de las bodegas Graffigna y su papá, Fernando Alberto Pacheco, era abogado.

El actor y humorista lleva como segundo nombre Tadeo, igual que sus hermanos, algo que fue por decisión de su madre, Laura Barassi Farrugia, que le hizo esa promesa a San Judas Tadeo para que nacieran saludables.

Su madre es otro de sus grandes amores. Cumple años el mismo día que su mujer. 

La tragedia llegó a la vida de Barassi cuando su papá tuvo que someterse a una cirugía de rotación de cadera. Aunque no era una intervención complicada, el hombre sufrió una hemorragia que no detectaron y al poco tiempo falleció. Darío tenía cinco años.

Su mamá, con 32 años, tuvo que trabajar en el sistema judicial  y su abuelo materno, Alfonso, pasó a ser su referente. "Era un gordo divino. Llegabas a su casa y te recibía tan italiano: en boxer, la camiseta manchada de tuco, se abría un buen vino”, recuerda.

La vida en familia lo hace sentirse un bendecido.

Con un papá postizo

Tiempo más tarde, la mamá de Darío Barassi se volvió a enamorar y fue entonces cuando arribó a la familia una nueva figura masculina y un hombre al que, según cuenta el actor, quiso mucho porque hacía feliz a su mamá.

Junto a su mujer y a su hija, conforman una familia muy unida que no se da espacio para la tristeza. 

Sin embargo, otra tristeza volvió a cubrir la vida de su familia porque el querido Antionio falleció por el cáncer. Lejos de convertir a Darío en una persona odiosa, él asegura que el humor fue su aliado: “es sanador y facilita todo en la vida”.