Espionaje ilegal: un ex AFI detalló cómo se comunicaban Macri y Arribas

El ex director de Contrainteligencia involucró al expresidente.
jueves, 23 de julio de 2020 · 13:41

En el marco de la causa que investiga supuesto espionaje ilegal durante el gobierno de Cambiemos, el exdirector de Contrainteligencia de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Martín Coste involucró a Mauricio Macri con las maniobras sobre el Instituto Patria,

"Las tareas en el Instituto Patria provenían por orden ya sea de Gustavo Arribas, Silvia Majdalani o directamente del expresidente, ya que es inaudito que un agente de operaciones realice una tarea semejante por sí solo, sin conocimiento de las máximas autoridades de la institución", aseveró el exAFI.

“Gustavo Arribas y el expresidente poseían un teléfono encriptado, especialmente diseñado para ellos dos, realizado por el área de Ciberinteligencia de la agencia sin el consentimiento, hasta donde yo puedo afirmar, de Contrainteligencia", sostuvo Coste en su declaración.

Al respecto añadió: "Armaron unos teléfonos encriptados, modelo “Nexus”, marca “Huawei”, el cual contenía un desarrollo propio de la agencia para encriptar de modo seguro, voz y datos, entre las flotas asignadas a esos teléfonos".

Coste relató que se encargó, por orden de Majdalani, de confeccionar los documentos para intentar justificar las tareas de inteligencia sobre el Instituto Patria y el domicilio de Cristina Kirchner. Aclaró que sabía que eran falsos para encubrir maniobras ilegales.

El exespía remarcó que cuando trascendió en agosto de 2018 que la AFI había colocado un auto en la puerta del Instituto Patria, la central de Contrainteligencia trabajó en una ingeniería documental falsa para así dar una apariencia de legalidad al trabajo de espionaje.

Según su relato, Coste no hizo la denuncia porque entendía que Arribas estaba al tanto de todo, por lo que no iba a tener margen para radicar la presentación judicial. Además, contó que cuando amenazó con renunciar, Majdalani le dijo que si se iba lo responsabilizaban. 

"La falsedad de todos estos informes se observa claramente al no tener firma de quién lo recibe, ni datos de quién lo recibe, ni firma de quién lo envía, ni datos personales de la oficina a que se remite, con el fin último, de ser elevado al juzgado", cerró Coste.