SOCIEDAD

Los vecinos de Corrientes se organizan para combatir los incendios

Trabajadores rurales, pequeños productores y pobladores de localidades aledañas ayudan comunitariamente a pelear contra las llamas.
sábado, 19 de febrero de 2022 · 17:43

Los incendios que azotan a la Provincia de Corrientes ya se habrían consumido más de 750 mil hectáreas de campos, bosques autóctonos y pastizales, por lo que los vecinos de las ciudades afectadas no quieren quedarse con los brazos cruzados y también buscan combatirlos.

Trabajadores rurales y pequeños productores afectados de la jurisdicción del litoral, se organizan comunitariamente para pelear contra las llamas que amenazan pasturas, ganado y forestaciones, las cuales ya alcanzaron al 9 % de la superficie de Corrientes.

Ayer, el gobernador Gustavo Valdés declaró la provincia como "zona de catástrofe ecológica y ambiental".

Por ejemplo, al norte de Corrientes, dos focos ígneos avanzaban en sentido a la casa de una familia de trabajadores agropecuarios, por lo que intentaron detenerlos con baldazos de agua y a chicotazos, mientras dos mujeres arriaban el lote hacia un lugar seguro.

Cuando las llamas estaban a pocos metros de la vivienda, llegó un grupo de vecinos que habían cargado en una camioneta un tanque de agua doméstico de 1.500 litros, al que le habían conectado una manguera y con el que improvisaron una autobomba.

A pesar del despliegue, la voracidad de las llamas y el viento multiplicó nuevos focos ígneos y hacen que cualquier esfuerzo parezca insuficiente.

Un lugareño de esa zona de la provincia mesopotámica, Jorge, le dijo a Télam que “solo los habitantes más antiguos recuerdan algún desastre que se parezca a este” y que “cuando el fuego llega al campo de uno vamos para allá todos a tratar de apagarlo”.

 

Más testimonios de los vecinos de Corrientes que se organizan para combatir los incendios

Otro de los vecinos autoconvocados de Corrientes, Miguel Ángel, se lamentó: "El problema es que ahora hay que volver a poner en pie todo lo que los incendios se consumen. Muchas familias perdieron miles de metros de alambrados que hay que recomponer".

"Cuando el fuego afecta una plantación, todos concurren a ayudar porque tenemos claro que las llamas que no se controlan en un punto pueden rápidamente afectar al resto", apuntaron.

Federico, empleado de una de las empresas que administra bosques de coníferas, aseguró que todos los emprendimientos locales trabajan de manera cooperativa: "Algunos compraron autobombas, otros tienen cisternas, algunos camionetas y todos personal disponible”.